100 Influenciadores por la Transición Energética - Política Pública.
El pasado viernes 7 de septiembre, Movilizatorio, en alianza con organizaciones Fedesarrollo, Transforma y 350.org, convocó a 22 expertos en transición energética, sostenibilidad y política pública para responder a la pregunta: ¿Cuáles son las barreras de política pública que enfrenta Colombia para lograr una transición energética exitosa?
El encuentro buscó identificar desafíos y proponer soluciones concretas, reconociendo que una transición energética justa requiere no solo el impulso de fuentes limpias, sino también una política clara de estado garante y sostenible en el tiempo.
Los participantes, provenientes de diversas áreas del conocimiento, incluyendo academia, empresa privada, sociedad civil y el Estado, trabajaron durante la jornada utilizando una metodología y enfoques multidisciplinarios. El objetivo fue identificar las barreras existentes y proponer soluciones concretas para superarlas.
Barreras identificadas/Soluciones acordadas
- Barrera: Inestabilidad Política y Falta de Gobernanza
Falta de continuidad en las políticas: Las políticas de transición energética cambian con cada nuevo gobierno, lo que genera incertidumbre y dificulta la planificación a largo plazo. Los proyectos e inversiones se ven afectados por la falta de un marco estable y continuo.
Debilidad institucional: La falta de una institucionalidad sólida y la ausencia de organismos reguladores con nombramientos en propiedad (como la CREG) generan inestabilidad jurídica y desincentivan la inversión.
Desarticulación entre actores: La falta de coordinación entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil obstaculiza el avance hacia una transición energética consensuada y efectiva. La polarización y la desinformación agravan esta desarticulación.
Limitada participación ciudadana: Los mecanismos de participación ciudadana son débiles y no se garantiza una inclusión efectiva de las comunidades en la toma de decisiones sobre la transición energética.
Soluciones y acuerdos:
Continuidad de las políticas: Para asegurar la continuidad, se propone que la Ley 1715, modificada por la 2099, se fortalezca para que defina claramente qué se entiende por transición energética, estableciendo que las energías limpias no solo se deben promover, sino que deben reemplazar progresivamente a las fuentes contaminantes. Además, se deben plasmar los acuerdos sobre la transición energética en la ley para que no dependan de un gobierno, como se hizo con el Acuerdo de Paz, garantizando la asignación de presupuesto y mecanismos constitucionales como la consulta popular.
Fortalecimiento institucional: Se necesita fortalecer la gobernanza climática alineada con el sector energético, mediante el fortalecimiento institucional, la definición de prioridades, el seguimiento y la creación de una institución estatal coordinadora de los esfuerzos sectoriales de la transición, como el Instituto para la Transición Justa de España.
Articulación entre actores: Para mejorar la articulación, se propone mayor difusión y comunicación de las metas y políticas, la creación de instancias de diálogo social que incorporen la participación de los actores claves de la transición energética justa (Ley de consulta previa), y el desarrollo de instrumentos obligatorios para las instituciones y mesas intersectoriales que faciliten la participación y aseguren la articulación entre entidades.
Participación ciudadana: Se debe fortalecer la transparencia del mecanismo de consulta previa para proteger la diversidad biológica y cultural, mejorar los mecanismos para promover instancias de consulta previa a las comunidades, y crear instancias de diálogo social que incorporen la participación de los actores claves de la transición energética justa.
- Barrera: Infraestructura Tecnológica Deficiente
Red eléctrica limitada: La infraestructura de transmisión actual no está preparada para la integración masiva de energías renovables, lo que limita su potencial. Se necesitan inversiones significativas para modernizar y expandir la red.
Dependencia tecnológica: La dependencia de la importación de tecnologías encarece los proyectos y genera retrasos. Es necesario fomentar el desarrollo tecnológico local y la capacidad de producción nacional.
Falta de digitalización: La falta de digitalización en la infraestructura energética limita la implementación de redes inteligentes (Smart Grids) y el monitoreo eficiente del consumo energético. Esto afecta la optimización del sistema energético y la capacidad de respuesta a la demanda.
Soluciones y acuerdos:
Modernización de la red eléctrica: Se requiere una "infraestructura para la transmisión buena, bonita y sostenible", lo que implica inversiones en la modernización y expansión de la red eléctrica para integrar las energías renovables de manera eficiente.
Desarrollo tecnológico local: Es necesario diseñar nuevos incentivos para la innovación y la promoción de la tecnología, así como generar alianzas multiactor para la inversión en centros de investigación que desarrollen y adapten tecnologías a la realidad colombiana.
Digitalización energética: Implementar redes inteligentes (Smart Grids) y sistemas de monitoreo de consumo energético para optimizar la eficiencia y la flexibilidad de la red eléctrica.
- Barrera: Limitaciones Financieras y Económicas
Altos costos de inversión: La implementación de tecnologías limpias sigue siendo costosa, lo que dificulta el acceso para comunidades y pequeños proyectos. Se necesitan mecanismos de financiamiento más accesibles.
Falta de incentivos: Los incentivos económicos existentes benefician principalmente a grandes proyectos, excluyendo a pequeños empresarios, MiPymes y personas naturales. Esto limita la democratización de la energía y la participación de actores más pequeños.
Dependencia de industrias extractivas: La economía colombiana aún depende en gran medida de las industrias extractivas, lo que dificulta la diversificación económica y la transición hacia un modelo energético más sostenible.
Soluciones y acuerdos:
Financiamiento accesible: Se deben establecer instancias de financiamiento, como subsidios a empresas y familias (Financiación pública - FENOGE), y una reforma del esquema de subsidios cruzados, aprovechando los recursos de estratos altos para alimentar un fondo de comunidades energéticas.
Incentivos para la inversión: Se deben diseñar nuevos incentivos para la innovación y la promoción de la tecnología, incentivos para la inversión extranjera y el intercambio de tecnologías, y establecer mecanismos atractivos para promover el desarrollo de pequeños proyectos, modificando la Ley de Transición Energética para que contemple incentivos para pequeños proyectos que sean atractivos para inversionistas nacionales y extranjeros.
Diversificación económica: Se debe implementar un plan para disminuir la dependencia de hidrocarburos de la economía, a través de la comunicación y la diversificación económica, con planes indicativos del sector minero energético a mediano y largo plazo.
- Barrera: Marco Regulatorio Incierto
Complejidad y lentitud: Los trámites para la instalación y legalización de proyectos de energía renovable son complejos, lentos y burocráticos, lo que desalienta la inversión.
Falta de claridad: La regulación en materia ambiental, social y de derechos humanos no es lo suficientemente clara, lo que genera incertidumbre y riesgos para los inversionistas.
Desactualización normativa: La normativa actual no está adaptada a las nuevas tecnologías de energía renovable, lo que genera barreras regulatorias para la implementación de innovaciones en el sector energético.
Soluciones y acuerdos:
Simplificación de trámites: Se propone crear una ventanilla única de aprobación de proyectos, representada por una institucionalidad que se encargue de recepcionar todo e internamente redirigir estudios ambientales, técnicos y sociales para mejorar los tiempos, aplicando este modelo probado en Chile y Dinamarca. Además, se deben estandarizar los trámites para las empresas y la ciudadanía, con tiempos de respuesta eficientes.
Claridad en la regulación: Se debe definir un marco legal claro y vinculante de consulta previa a las comunidades y territorios, promover la comunicación transparente y oportuna entre entidades y comunidades, y fortalecer la capacidad de las entidades para resolver solicitudes y requerimientos de proyectos.
Actualización normativa: Revisar y actualizar las normativas existentes para adaptarlas a las nuevas tecnologías energéticas, garantizando un marco flexible y acorde a la realidad tecnológica actual.
- Barrera: Déficit de Conocimiento y Capacitación
Falta de información: Existe una falta de información clara y accesible sobre los impactos de la transición energética, la legislación, las tecnologías y las oportunidades de participación.
Limitada formación: Hay una escasez de programas de formación técnica y profesional en energías renovables, lo que dificulta la creación de una fuerza laboral capacitada para la transición.
Soluciones y acuerdos:
Información accesible: Se debe implementar un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario, desarrollando capacitaciones prácticas, cartillas informativas y formación en justicia energética.
Formación en energías renovables: Además de la formación profesional y técnica en energías renovables, se requiere educación y comprensión de la transición energética para la población general, a través de programas de formación a nivel técnico, tecnológico y universitario en los desafíos de la TE.
- Barrera: Desconexión con la Realidad Local
Centralización de las decisiones: Las decisiones sobre la transición energética se toman de manera centralizada, sin considerar las necesidades y particularidades de los territorios. Esto genera planes desconectados de las realidades locales, afectando la implementación y aceptación social de los proyectos. Ejemplos de esto se han visto en regiones como La Guajira y el Cesar, donde los proyectos energéticos no siempre consideran las prioridades locales ni las visiones culturales de las comunidades indígenas y afrodescendientes.
Falta de articulación territorial: No existe una articulación efectiva entre los gobiernos locales, regionales y nacionales, lo que genera duplicidad de esfuerzos y políticas contradictorias. Esta falta de coordinación afecta la implementación de proyectos energéticos y la adopción de políticas de transición energética.
Desconocimiento de las necesidades locales: La falta de diagnósticos participativos impide identificar las necesidades energéticas específicas de las comunidades, afectando la eficacia de los proyectos. Por ejemplo, en zonas rurales, la prioridad puede estar en la electrificación para actividades productivas, mientras que en zonas urbanas la preocupación puede estar en la eficiencia energética.
Soluciones y acuerdos:
Descentralización de las decisiones: Aterrizar la política nacional a planes subnacionales, permitiendo que los gobiernos locales participen en la planificación energética. Esto puede incluir mesas de diálogo regionales para adaptar las políticas nacionales a las particularidades locales, como se ha hecho en países como Chile y Dinamarca.
Articulación territorial efectiva: Crear mecanismos de articulación interinstitucional que conecten a los gobiernos locales, regionales y nacionales, garantizando la coherencia en la implementación de políticas energéticas. Se recomienda la creación de un comité multiactor que incluya a actores locales, empresas y comunidades.
Diagnósticos participativos: Realizar diagnósticos energéticos participativos que incluyan las voces de las comunidades para identificar sus necesidades específicas. Esto garantiza que los proyectos energéticos respondan a las realidades locales y aumenten su aceptación social.
- Barrera: Exclusión de las Comunidades
Falta de participación real: Aunque existen mecanismos de consulta previa, las comunidades no se sienten realmente incluidas en la toma de decisiones sobre los proyectos que afectan sus territorios. Esto genera desconfianza y rechazo hacia los proyectos energéticos, como ha sucedido en comunidades indígenas de La Guajira con parques eólicos.
Falta de información accesible: Las comunidades carecen de información clara y accesible sobre los proyectos energéticos, lo que limita su capacidad de participación y empoderamiento. La información técnica suele presentarse en un lenguaje complejo y no se adapta a los contextos culturales locales.
Desigualdad en el acceso a beneficios: Las comunidades locales no siempre se benefician de los proyectos energéticos instalados en sus territorios, perpetuando desigualdades sociales y económicas. Esto ha generado conflictos sociales y percepción de injusticia, como en los casos de comunidades rurales en Cesar afectadas por proyectos extractivos.
Soluciones y acuerdos:
Participación real de las comunidades: Se debe generar una política de Estado que le dé paso a la participación efectiva y material de las comunidades en el diseño y ejecución de la política pública energética a todos los niveles. Además, se deben crear talleres de capacitación para las comunidades, en aras de que puedan aprender más sobre la transición energética y participar más cómodamente.
Información accesible y culturalmente adecuada: Desarrollar campañas informativas en lenguas indígenas y dialectos locales, utilizando medios accesibles como radio comunitaria y material audiovisual adaptado. Se pueden seguir ejemplos como los de Australia con su enfoque en comunicación indígena.
Equidad en el acceso a beneficios: Establecer mecanismos de distribución equitativa de beneficios económicos y sociales para las comunidades locales, asegurando que participen en la cadena de valor de los proyectos energéticos. Esto incluye empleos locales y programas de desarrollo comunitario.
- Barrera: Ausencia de una Transición Energética Justa
Falta de enfoque en la justicia social: La transición energética no se aborda con un enfoque de justicia social, generando desigualdades y conflictos en los territorios donde se implementan proyectos. En Colombia, esto ha sido evidente en comunidades afrodescendientes e indígenas que han enfrentado desplazamiento y pérdida de tierras.
Impacto laboral negativo: La transición energética puede llevar a la pérdida de empleos en sectores tradicionales como el carbón y el petróleo, afectando económicamente a comunidades dependientes de estas industrias. Esto es particularmente crítico en regiones como el Cesar y La Guajira.
Desigualdad en la distribución de costos y beneficios: Los costos de la transición energética recaen en comunidades vulnerables, mientras que los beneficios se concentran en grandes empresas o en centros urbanos. Esto refuerza las desigualdades socioeconómicas.
Soluciones y acuerdos:
Enfoque en la justicia social: Se debe desarrollar una política pública inclusiva que fomente la participación de pymes y comunidades, estableciendo incentivos y lineamientos claros para la diversificación del mercado energético. Además, se debe garantizar que la participación privada mantenga el enfoque de justicia social y territorial.
Programas de reconversión laboral: Implementar programas de formación y reconversión laboral para trabajadores afectados por la transición energética, enfocándose en empleos verdes y sostenibles. Se pueden seguir ejemplos de España con su Instituto para la Transición Justa.
Equidad en la distribución de costos y beneficios: Desarrollar modelos económicos inclusivos que aseguren una distribución justa de costos y beneficios, incluyendo subsidios y programas sociales para comunidades vulnerables.
- Barrera: Dependencia de las Economías Extractivas:
Dificultad para la diversificación: La dependencia de ingresos provenientes de combustibles fósiles limita la diversificación económica y la transición hacia un modelo más sostenible. Esto afecta a regiones como el Cesar y La Guajira, altamente dependientes del carbón.
Resistencia al cambio económico: La población y los gobiernos locales muestran resistencia al cambio económico por miedo a la pérdida de empleos e ingresos fiscales. Esto se ha evidenciado en sectores mineros y petroleros de Colombia.
Falta de alternativas económicas viables: La falta de políticas y estrategias para promover sectores económicos alternativos limita la diversificación y afecta la sostenibilidad económica.
Soluciones y acuerdos:
Diversificación económica: Se debe implementar un plan para disminuir la dependencia de hidrocarburos de la economía, a través de la comunicación y la diversificación económica, con planes indicativos del sector minero energético a mediano y largo plazo.
Educación y reconversión laboral: Desarrollar programas de educación y formación en sectores emergentes, como energías renovables y economía circular, para facilitar la transición de la fuerza laboral.
Promoción de inversiones sostenibles: Fomentar inversiones en sectores verdes mediante incentivos fiscales y acceso a financiamiento para pequeñas y medianas empresas en regiones afectadas por la transición energética.
- Barrera: Falta de Comunicación Efectiva
Desinformación: La desinformación y la falta de acceso a información clara y confiable sobre la transición energética generan confusión y desconfianza en las comunidades y la ciudadanía. Esto ha ocurrido en regiones como La Guajira, donde la falta de información veraz sobre los impactos sociales y ambientales de los parques eólicos ha generado resistencia y percepción de imposición.
Lenguaje técnico complejo: La comunicación sobre transición energética utiliza un lenguaje técnico y burocrático que aleja a la ciudadanía y limita su comprensión y participación. Esto dificulta la apropiación social de los proyectos energéticos y aumenta la brecha entre comunidades y tomadores de decisiones.
Narrativas fragmentadas: La ausencia de narrativas claras y coherentes sobre la transición energética genera una percepción de falta de rumbo en la política energética del país. Esto ha llevado a la difusión de información contradictoria en medios de comunicación, lo que debilita la credibilidad de las instituciones públicas y privadas involucradas.
Soluciones y acuerdos:
Información clara y confiable: Promover la comunicación transparente y oportuna entre entidades y comunidades, utilizando canales accesibles como radios comunitarias, videos explicativos en redes sociales y talleres presenciales. Se pueden seguir ejemplos de Alemania y Dinamarca, que utilizan medios locales para explicar sus políticas energéticas.
Lenguaje accesible y adaptado: Traducir conceptos técnicos a un lenguaje sencillo y adaptado a los contextos culturales locales, incluyendo traducciones a lenguas indígenas y dialectos regionales. Esto garantiza que la información sea comprendida por todas las audiencias.
Narrativas inclusivas y consistentes: Desarrollar campañas de comunicación que presenten una narrativa coherente y estructurada sobre la transición energética, enfocándose en sus beneficios económicos, sociales y ambientales. Se deben crear alianzas con medios comunitarios y líderes locales para fortalecer la narrativa y generar confianza.
- Barrera: Barreras en la Formación para la Transición Energética
Acceso limitado a la educación: El acceso a la educación de calidad en energías renovables es limitado, especialmente para las comunidades rurales y de bajos recursos. Esto afecta la creación de una fuerza laboral capacitada para enfrentar los desafíos de la transición energética. Ejemplos de esto se han visto en regiones como el Cesar y La Guajira, donde la oferta educativa es escasa y no está alineada con las demandas del sector energético.
Desconexión entre formación y mercado laboral: Existe una desconexión entre la oferta educativa y las necesidades del mercado laboral en energías renovables. Las universidades y centros de formación técnica no ofrecen programas actualizados ni enfocados en competencias prácticas requeridas por el sector.
Falta de formación técnica y profesional: La educación técnica y profesional en energías renovables es insuficiente, limitando el desarrollo de competencias clave en instalaciones solares, mantenimiento de aerogeneradores, gestión de energía y eficiencia energética. Esto afecta la empleabilidad local y la sostenibilidad de los proyectos energéticos.
Soluciones y acuerdos:
Acceso a la educación: Se debe promover programas de becas educativas para el trabajo y la formación técnica para nuevos empleos verdes en temas de transición energética. Además, se debe aprovechar los programas educativos de cooperación internacional como las becas Carolina o las becas Chevening para incentivar más educación para el trabajo verde en Colombia.
Alineación con el mercado laboral: Desarrollar programas de formación técnica y profesional en energías renovables alineados con las necesidades del mercado laboral, mediante la colaboración entre instituciones educativas, empresas del sector y organismos de gobierno. Se recomienda establecer comités consultivos con representantes de la industria para actualizar los contenidos curriculares.
Fortalecimiento de la educación técnica: Implementar programas de educación técnica y profesional en energías renovables a través de instituciones como el SENA, con un enfoque en competencias prácticas y formación en campo. También se sugiere la creación de centros de formación regionales especializados en energía solar y eólica.
- Barrera: Deficiencias en la Gestión del Conocimiento
Falta de capacidad institucional: Las instituciones no tienen la capacidad suficiente para gestionar el conocimiento, evaluar las acciones de transición energética y adaptar las políticas a las necesidades del país. Esto afecta la toma de decisiones informadas y basadas en evidencia.
Desarticulación en la producción y difusión de conocimiento: Existe una desarticulación en la producción y difusión de conocimiento sobre la transición energética entre universidades, centros de investigación y el sector productivo. Esto limita la transferencia de tecnología y la innovación en el sector energético.
Ausencia de sistemas de monitoreo y evaluación: No se cuenta con sistemas de monitoreo y evaluación participativos que permitan medir el impacto de las políticas de transición energética y ajustar las estrategias según las necesidades del país. Esto afecta la rendición de cuentas y la transparencia en la implementación de políticas.
Soluciones y acuerdos:
Fortalecimiento de la capacidad institucional: Implementar un sistema de monitoreo y evaluación participativo para las políticas de transición energética, con indicadores de impacto social, económico y ambiental. Esto incluye la creación de observatorios ciudadanos y plataformas digitales de transparencia.
Articulación del conocimiento: Fortalecer la articulación entre universidades, centros de investigación y el sector productivo mediante alianzas público-privadas y programas de innovación abierta. Se sugiere crear una red nacional de conocimiento en transición energética para compartir experiencias y mejores prácticas.
Impulso a la ciencia y tecnología: Promover la inversión en ciencia y tecnología relacionadas con la transición energética, mediante fondos públicos y privados, así como programas de formación y capacitación en investigación aplicada. Esto incluye el desarrollo de tecnologías locales adaptadas a las necesidades y condiciones del país.