Metamorfosis
#100VOCESXTE
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Más de 100 expertos y expertas del sector energético se reunieron para analizar desafíos y construir soluciones innovadoras que aceleren el cambio hacia energías limpias. A través de seis espacios de trabajo, abordamos temas clave como política pública, empresas, participación ciudadana, empleo, comunidades y el papel de los medios de comunicación.

Inspirados en la metáfora de "navegar el barco de la transición energética", identificamos los icebergs que obstaculizan el proceso y trazamos rutas para sortearlos con soluciones viables y accionables.

Un evento con impacto real

Esta iniciativa se enfocó en generar resultados concretos y aplicables. No se trató solo de discutir, sino de construir acuerdos y diseñar propuestas viables para impulsar el cambio en Colombia.

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¿Qué logramos?

Construcción de consensos: Articulamos visiones entre empresas, gobierno, sociedad civil, academia y comunidades locales para definir una hoja de ruta común.

Análisis de temas clave:

Exploramos barreras y oportunidades en la transición energética, abordando desde la participación ciudadana hasta la viabilidad económica y política.

Soluciones accionables:

Identificamos y diseñamos estrategias innovadoras.

Redes y colaboración:

Conectamos a líderes del sector para fortalecer alianzas y multiplicar el impacto.

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Conoce las propuestas y si alguna te inspira súmate.
¡Queremos convertirlas en realidad y tú puedes ser parte de este proceso!
  • La transición energética debe ser integral, abordando tanto los aspectos tecnológicos como los sociales.

    Fortalecer liderazgos comunitarios y la participación ciudadana en la transición energética mediante la creación de observatorios de gobernanza con representación de comunidades, sector privado, academia y organizaciones sociales, promoviendo la transparencia y la reducción de desigualdades.

    Facilitar el acceso a convocatorias y proyectos mediante un modelo de relacionamiento entre comunidades y el Estado, promoviendo el empleo verde, el emprendimiento y la gobernanza inclusiva.

    Establecer mecanismos colaborativos con empresas privadas del sector energético para que, de manera rentable y sostenible, destinen un porcentaje de sus ganancias a las comunidades, incluso en forma de suministro energético directo.

    Promover la apropiación comunitaria de la transición energética mediante metodologías de ciencia ciudadana que fortalezcan capacidades locales, optimicen el consumo energético y faciliten la adopción de tecnologías sostenibles.

  • La transición energética también debe impulsar la transformación productiva.

    Crear un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario con apoyo de universidades, ONGs y gobiernos locales, asegurando inclusión de distintos niveles educativos y culturales para formar líderes locales en transición energética.

    Implementar un programa de aprender haciendo que combine educación, empleo y transición energética, priorizando industrias y territorios estratégicos como el sector del carbón para facilitar la reconversión laboral y la apropiación del empleo verde.

    Aprovechar programas educativos de cooperación internacional como las becas Carolina y Chevening para capacitar a profesionales en energías renovables, asegurando su regreso a departamentos mineros para liderar una transición energética justa y responsable.

    Desarrollar una estrategia integral de upskilling y reskilling para mejorar las habilidades de los trabajadores en temas como transición energética, minerales estratégicos y servicios ecosistémicos, preparándolos para nuevas dinámicas laborales y mayor especialización.

    Apalancar proyectos productivos con empresas ancla que cuenten con mercado consolidado, promoviendo la generación de valor, el fortalecimiento de estructuras financieras y el desarrollo de marcas propias, como en iniciativas relacionadas con cadenas productivas de cacao y café, por ejemplo.

    Construir un canal de vinculación sociopolítica entre comunidades, Estado y proyectos bajo un modelo de administración, operación y mantenimiento (AOM) que fomente la corresponsabilidad y garantice la sostenibilidad de la transición energética.

  • Es necesario fortalecer los procesos de consulta previa, garantizando su efectividad y eficiencia, con un enfoque que reconozca las particularidades de las partes involucradas.

    Generar comisiones o comités permanentes de diálogo multiactor para contextualizar, validar información y consultar a las comunidades, siguiendo ejemplos como Sudáfrica y Ghana.

    Implementar salvaguardas ambientales, sociales y de gobernanza inspiradas en los mercados de carbono para evitar la sobrenegociación comunitaria y prevenir abusos de poder de los desarrolladores.

    "Fortalecer la consulta previa como un mecanismo transparente y eficiente, garantizando un proceso respetuoso y contextualizado, incluyendo la participación de traductores y mediadores culturales, tomando como referencia casos exitosos como el Convenio OIT 1691 de 1989."

    Para fortalecer la transparencia en la transición energética, se propone implementar consultas previas con información validada y accesible, complementadas con espacios de formación y diálogo para contrarrestar narrativas polarizadas, siguiendo ejemplos como el del Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo.

  • La transición energética requiere enfrentar la desinformación, la polarización, la politización, la personificación y el exceso de tecnicismos

    "Desarrollar narrativas innovadoras que lleguen a diferentes audiencias de manera efectiva. Ejemplos como Chao Carbón, Un Cambio de Energía y Mongabar la Ladera Sur demuestran cómo es posible crear contenidos alternativos que sean accesibles, inspiradores y movilizadores."

    Diseñar una campaña nacional de comunicación educativa sobre transición energética, utilizando herramientas digitales, audiovisuales e impresas con mensajes claros, traducidos a lenguas indígenas y dialectos locales, con infografías, animaciones y podcasts accesibles.

    Crear un ABC de la Transición Energética en una plataforma única, con información clara y validada, similar a la página de Transmilenio, complementado con convocatorias para financiar investigación y promoción de iniciativas del sector.

    Desarrollar una escuela TE dentro de un "programa nacional de pedagogía" que articule actores con experiencia en formación, implemente metodologías de apropiación y fomente la construcción de conocimiento desde los territorios.

    Facilitar el desarrollo y el acceso a cursos cortos, como diplomados, que brinden a los periodistas herramientas para una divulgación más efectiva de la TE en los medios de comunicación y en las plataformas existentes

    Diseñar y poner en marcha un portal público que registre las decisiones, presupuestos y avances de los proyectos energéticos, garantizando el acceso abierto para todos los ciudadanos.

  • La transición energética debe consolidarse como una política de Estado y no solo de gobierno.

    Crear una gerencia asociada a la Presidencia para la transición energética, inspirada en el Instituto para la Transición Justa de España, con enfoque sectorial y financiamiento público.

    Implementar un sandbox regulatorio en el sector de minas y energía, siguiendo el modelo de la Superintendencia Financiera de Colombia, para probar y ajustar normativas en entornos controlados.

    Modificar la Ley 2099 para definir con claridad la transición energética, estableciendo que las energías limpias no solo se promuevan, sino que reemplacen progresivamente a las fuentes contaminantes.

    Fortalecer la capacidad instalada a mediano y largo plazo mediante la inversión pública en investigación y desarrollo, como lo implementó Dinamarca en su política energética, apoyando universidades y centros de pensamiento para adaptar tecnologías a las necesidades locales

    Diseñar una política pública con ruta de desmonte de termoeléctricas, cuantificación del impacto económico y medidas de mitigación, tomando como referencia casos de éxito y fracaso en Chile, Indonesia y Perú.

    Crear un fondo nacional para financiar la transición energética, alineado con el modelo "Plataforma País", que facilite la coordinación de agendas y garantice los recursos necesarios para su implementación.

ENCUENTROS
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POLÍTICA PÚBLICA

100 Influenciadores por la Transición Energética - Política Pública.

El pasado viernes 7 de septiembre, Movilizatorio, en alianza con organizaciones Fedesarrollo, Transforma y 350.org, convocó a 22 expertos en transición energética, sostenibilidad y política pública para responder a la pregunta: ¿Cuáles son las barreras de política pública que enfrenta Colombia para lograr una transición energética exitosa?

El encuentro buscó identificar desafíos y proponer soluciones concretas, reconociendo que una transición energética justa requiere no solo el impulso de fuentes limpias, sino también una política clara de estado garante y sostenible en el tiempo.

Los participantes, provenientes de diversas áreas del conocimiento, incluyendo academia, empresa privada, sociedad civil y el Estado, trabajaron durante la jornada utilizando una metodología y enfoques multidisciplinarios. El objetivo fue identificar las barreras existentes y proponer soluciones concretas para superarlas.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Inestabilidad Política y Falta de Gobernanza

Falta de continuidad en las políticas: Las políticas de transición energética cambian con cada nuevo gobierno, lo que genera incertidumbre y dificulta la planificación a largo plazo. Los proyectos e inversiones se ven afectados por la falta de un marco estable y continuo.

Debilidad institucional: La falta de una institucionalidad sólida y la ausencia de organismos reguladores con nombramientos en propiedad (como la CREG) generan inestabilidad jurídica y desincentivan la inversión.

Desarticulación entre actores: La falta de coordinación entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil obstaculiza el avance hacia una transición energética consensuada y efectiva. La polarización y la desinformación agravan esta desarticulación.

Limitada participación ciudadana: Los mecanismos de participación ciudadana son débiles y no se garantiza una inclusión efectiva de las comunidades en la toma de decisiones sobre la transición energética.

Soluciones y acuerdos

Continuidad de las políticas: Para asegurar la continuidad, se propone que la Ley 1715, modificada por la 2099, se fortalezca para que defina claramente qué se entiende por transición energética, estableciendo que las energías limpias no solo se deben promover, sino que deben reemplazar progresivamente a las fuentes contaminantes. Además, se deben plasmar los acuerdos sobre la transición energética en la ley para que no dependan de un gobierno, como se hizo con el Acuerdo de Paz, garantizando la asignación de presupuesto y mecanismos constitucionales como la consulta popular.

Fortalecimiento institucional: Se necesita fortalecer la gobernanza climática alineada con el sector energético, mediante el fortalecimiento institucional, la definición de prioridades, el seguimiento y la creación de una institución estatal coordinadora de los esfuerzos sectoriales de la transición, como el Instituto para la Transición Justa de España.

Articulación entre actores: Para mejorar la articulación, se propone mayor difusión y comunicación de las metas y políticas, la creación de instancias de diálogo social que incorporen la participación de los actores claves de la transición energética justa (Ley de consulta previa), y el desarrollo de instrumentos obligatorios para las instituciones y mesas intersectoriales que faciliten la participación y aseguren la articulación entre entidades.

Participación ciudadana: Se debe fortalecer la transparencia del mecanismo de consulta previa para proteger la diversidad biológica y cultural, mejorar los mecanismos para promover instancias de consulta previa a las comunidades, y crear instancias de diálogo social que incorporen la participación de los actores claves de la transición energética justa.

  • Barrera: Infraestructura Tecnológica Deficiente

Red eléctrica limitada: La infraestructura de transmisión actual no está preparada para la integración masiva de energías renovables, lo que limita su potencial. Se necesitan inversiones significativas para modernizar y expandir la red.

Dependencia tecnológica: La dependencia de la importación de tecnologías encarece los proyectos y genera retrasos. Es necesario fomentar el desarrollo tecnológico local y la capacidad de producción nacional.

Falta de digitalización: La falta de digitalización en la infraestructura energética limita la implementación de redes inteligentes (Smart Grids) y el monitoreo eficiente del consumo energético. Esto afecta la optimización del sistema energético y la capacidad de respuesta a la demanda.

Soluciones y acuerdos

Modernización de la red eléctrica: Se requiere una "infraestructura para la transmisión buena, bonita y sostenible", lo que implica inversiones en la modernización y expansión de la red eléctrica para integrar las energías renovables de manera eficiente.

Desarrollo tecnológico local: Es necesario diseñar nuevos incentivos para la innovación y la promoción de la tecnología, así como generar alianzas multiactor para la inversión en centros de investigación que desarrollen y adapten tecnologías a la realidad colombiana.

Digitalización energética: Implementar redes inteligentes (Smart Grids) y sistemas de monitoreo de consumo energético para optimizar la eficiencia y la flexibilidad de la red eléctrica.


  • Barrera: Limitaciones Financieras y Económicas

Altos costos de inversión: La implementación de tecnologías limpias sigue siendo costosa, lo que dificulta el acceso para comunidades y pequeños proyectos. Se necesitan mecanismos de financiamiento más accesibles.

Falta de incentivos: Los incentivos económicos existentes benefician principalmente a grandes proyectos, excluyendo a pequeños empresarios, MiPymes y personas naturales. Esto limita la democratización de la energía y la participación de actores más pequeños.

Dependencia de industrias extractivas: La economía colombiana aún depende en gran medida de las industrias extractivas, lo que dificulta la diversificación económica y la transición hacia un modelo energético más sostenible.

Soluciones y acuerdos

Financiamiento accesible: Se deben establecer instancias de financiamiento, como subsidios a empresas y familias (Financiación pública - FENOGE), y una reforma del esquema de subsidios cruzados, aprovechando los recursos de estratos altos para alimentar un fondo de comunidades energéticas.

Incentivos para la inversión: Se deben diseñar nuevos incentivos para la innovación y la promoción de la tecnología, incentivos para la inversión extranjera y el intercambio de tecnologías, y establecer mecanismos atractivos para promover el desarrollo de pequeños proyectos, modificando la Ley de Transición Energética para que contemple incentivos para pequeños proyectos que sean atractivos para inversionistas nacionales y extranjeros.

Diversificación económica: Se debe implementar un plan para disminuir la dependencia de hidrocarburos de la economía, a través de la comunicación y la diversificación económica, con planes indicativos del sector minero energético a mediano y largo plazo.

  • Barrera: Marco Regulatorio Incierto

Complejidad y lentitud: Los trámites para la instalación y legalización de proyectos de energía renovable son complejos, lentos y burocráticos, lo que desalienta la inversión.

Falta de claridad: La regulación en materia ambiental, social y de derechos humanos no es lo suficientemente clara, lo que genera incertidumbre y riesgos para los inversionistas.

Desactualización normativa: La normativa actual no está adaptada a las nuevas tecnologías de energía renovable, lo que genera barreras regulatorias para la implementación de innovaciones en el sector energético.

Soluciones y acuerdos

Simplificación de trámites: Se propone crear una ventanilla única de aprobación de proyectos, representada por una institucionalidad que se encargue de recepcionar todo e internamente redirigir estudios ambientales, técnicos y sociales para mejorar los tiempos, aplicando este modelo probado en Chile y Dinamarca. Además, se deben estandarizar los trámites para las empresas y la ciudadanía, con tiempos de respuesta eficientes.

Claridad en la regulación: Se debe definir un marco legal claro y vinculante de consulta previa a las comunidades y territorios, promover la comunicación transparente y oportuna entre entidades y comunidades, y fortalecer la capacidad de las entidades para resolver solicitudes y requerimientos de proyectos.

Actualización normativa: Revisar y actualizar las normativas existentes para adaptarlas a las nuevas tecnologías energéticas, garantizando un marco flexible y acorde a la realidad tecnológica actual.


  • Barrera: Déficit de Conocimiento y Capacitación

Falta de información: Existe una falta de información clara y accesible sobre los impactos de la transición energética, la legislación, las tecnologías y las oportunidades de participación.

Limitada formación: Hay una escasez de programas de formación técnica y profesional en energías renovables, lo que dificulta la creación de una fuerza laboral capacitada para la transición.

Soluciones y acuerdos

Información accesible: Se debe implementar un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario, desarrollando capacitaciones prácticas, cartillas informativas y formación en justicia energética.

Formación en energías renovables: Además de la formación profesional y técnica en energías renovables, se requiere educación y comprensión de la transición energética para la población general, a través de programas de formación a nivel técnico, tecnológico y universitario en los desafíos de la TE.

  • Barrera: Desconexión con la Realidad Local

Centralización de las decisiones: Las decisiones sobre la transición energética se toman de manera centralizada, sin considerar las necesidades y particularidades de los territorios. Esto genera planes desconectados de las realidades locales, afectando la implementación y aceptación social de los proyectos. Ejemplos de esto se han visto en regiones como La Guajira y el Cesar, donde los proyectos energéticos no siempre consideran las prioridades locales ni las visiones culturales de las comunidades indígenas y afrodescendientes.

Falta de articulación territorial: No existe una articulación efectiva entre los gobiernos locales, regionales y nacionales, lo que genera duplicidad de esfuerzos y políticas contradictorias. Esta falta de coordinación afecta la implementación de proyectos energéticos y la adopción de políticas de transición energética.

Desconocimiento de las necesidades locales: La falta de diagnósticos participativos impide identificar las necesidades energéticas específicas de las comunidades, afectando la eficacia de los proyectos. Por ejemplo, en zonas rurales, la prioridad puede estar en la electrificación para actividades productivas, mientras que en zonas urbanas la preocupación puede estar en la eficiencia energética.

Soluciones y acuerdos

Descentralización de las decisiones: Aterrizar la política nacional a planes subnacionales, permitiendo que los gobiernos locales participen en la planificación energética. Esto puede incluir mesas de diálogo regionales para adaptar las políticas nacionales a las particularidades locales, como se ha hecho en países como Chile y Dinamarca.

Articulación territorial efectiva: Crear mecanismos de articulación interinstitucional que conecten a los gobiernos locales, regionales y nacionales, garantizando la coherencia en la implementación de políticas energéticas. Se recomienda la creación de un comité multiactor que incluya a actores locales, empresas y comunidades.

Diagnósticos participativos: Realizar diagnósticos energéticos participativos que incluyan las voces de las comunidades para identificar sus necesidades específicas. Esto garantiza que los proyectos energéticos respondan a las realidades locales y aumenten su aceptación social.


  • Barrera: Exclusión de las Comunidades

Falta de participación real: Aunque existen mecanismos de consulta previa, las comunidades no se sienten realmente incluidas en la toma de decisiones sobre los proyectos que afectan sus territorios. Esto genera desconfianza y rechazo hacia los proyectos energéticos, como ha sucedido en comunidades indígenas de La Guajira con parques eólicos.

Falta de información accesible: Las comunidades carecen de información clara y accesible sobre los proyectos energéticos, lo que limita su capacidad de participación y empoderamiento. La información técnica suele presentarse en un lenguaje complejo y no se adapta a los contextos culturales locales.

Desigualdad en el acceso a beneficios: Las comunidades locales no siempre se benefician de los proyectos energéticos instalados en sus territorios, perpetuando desigualdades sociales y económicas. Esto ha generado conflictos sociales y percepción de injusticia, como en los casos de comunidades rurales en Cesar afectadas por proyectos extractivos.

Soluciones y acuerdos

Participación real de las comunidades: Se debe generar una política de Estado que le dé paso a la participación efectiva y material de las comunidades en el diseño y ejecución de la política pública energética a todos los niveles. Además, se deben crear talleres de capacitación para las comunidades, en aras de que puedan aprender más sobre la transición energética y participar más cómodamente.

Información accesible y culturalmente adecuada: Desarrollar campañas informativas en lenguas indígenas y dialectos locales, utilizando medios accesibles como radio comunitaria y material audiovisual adaptado. Se pueden seguir ejemplos como los de Australia con su enfoque en comunicación indígena.

Equidad en el acceso a beneficios: Establecer mecanismos de distribución equitativa de beneficios económicos y sociales para las comunidades locales, asegurando que participen en la cadena de valor de los proyectos energéticos. Esto incluye empleos locales y programas de desarrollo comunitario.


  • Barrera: Ausencia de una Transición Energética Justa

Falta de enfoque en la justicia social: La transición energética no se aborda con un enfoque de justicia social, generando desigualdades y conflictos en los territorios donde se implementan proyectos. En Colombia, esto ha sido evidente en comunidades afrodescendientes e indígenas que han enfrentado desplazamiento y pérdida de tierras.

Impacto laboral negativo: La transición energética puede llevar a la pérdida de empleos en sectores tradicionales como el carbón y el petróleo, afectando económicamente a comunidades dependientes de estas industrias. Esto es particularmente crítico en regiones como el Cesar y La Guajira.

Desigualdad en la distribución de costos y beneficios: Los costos de la transición energética recaen en comunidades vulnerables, mientras que los beneficios se concentran en grandes empresas o en centros urbanos. Esto refuerza las desigualdades socioeconómicas.

Soluciones y acuerdos

Enfoque en la justicia social: Se debe desarrollar una política pública inclusiva que fomente la participación de pymes y comunidades, estableciendo incentivos y lineamientos claros para la diversificación del mercado energético. Además, se debe garantizar que la participación privada mantenga el enfoque de justicia social y territorial.

Programas de reconversión laboral: Implementar programas de formación y reconversión laboral para trabajadores afectados por la transición energética, enfocándose en empleos verdes y sostenibles. Se pueden seguir ejemplos de España con su Instituto para la Transición Justa.

Equidad en la distribución de costos y beneficios: Desarrollar modelos económicos inclusivos que aseguren una distribución justa de costos y beneficios, incluyendo subsidios y programas sociales para comunidades vulnerables.


  • Barrera: Dependencia de las Economías Extractivas:

Dificultad para la diversificación: La dependencia de ingresos provenientes de combustibles fósiles limita la diversificación económica y la transición hacia un modelo más sostenible. Esto afecta a regiones como el Cesar y La Guajira, altamente dependientes del carbón.

Resistencia al cambio económico: La población y los gobiernos locales muestran resistencia al cambio económico por miedo a la pérdida de empleos e ingresos fiscales. Esto se ha evidenciado en sectores mineros y petroleros de Colombia.

Falta de alternativas económicas viables: La falta de políticas y estrategias para promover sectores económicos alternativos limita la diversificación y afecta la sostenibilidad económica.

Soluciones y acuerdos

Diversificación económica: Se debe implementar un plan para disminuir la dependencia de hidrocarburos de la economía, a través de la comunicación y la diversificación económica, con planes indicativos del sector minero energético a mediano y largo plazo.

Educación y reconversión laboral: Desarrollar programas de educación y formación en sectores emergentes, como energías renovables y economía circular, para facilitar la transición de la fuerza laboral.

Promoción de inversiones sostenibles: Fomentar inversiones en sectores verdes mediante incentivos fiscales y acceso a financiamiento para pequeñas y medianas empresas en regiones afectadas por la transición energética.


  • Barrera: Falta de Comunicación Efectiva

Desinformación: La desinformación y la falta de acceso a información clara y confiable sobre la transición energética generan confusión y desconfianza en las comunidades y la ciudadanía. Esto ha ocurrido en regiones como La Guajira, donde la falta de información veraz sobre los impactos sociales y ambientales de los parques eólicos ha generado resistencia y percepción de imposición.

Lenguaje técnico complejo: La comunicación sobre transición energética utiliza un lenguaje técnico y burocrático que aleja a la ciudadanía y limita su comprensión y participación. Esto dificulta la apropiación social de los proyectos energéticos y aumenta la brecha entre comunidades y tomadores de decisiones.

Narrativas fragmentadas: La ausencia de narrativas claras y coherentes sobre la transición energética genera una percepción de falta de rumbo en la política energética del país. Esto ha llevado a la difusión de información contradictoria en medios de comunicación, lo que debilita la credibilidad de las instituciones públicas y privadas involucradas.

Soluciones y acuerdos

Información clara y confiable: Promover la comunicación transparente y oportuna entre entidades y comunidades, utilizando canales accesibles como radios comunitarias, videos explicativos en redes sociales y talleres presenciales. Se pueden seguir ejemplos de Alemania y Dinamarca, que utilizan medios locales para explicar sus políticas energéticas.

Lenguaje accesible y adaptado: Traducir conceptos técnicos a un lenguaje sencillo y adaptado a los contextos culturales locales, incluyendo traducciones a lenguas indígenas y dialectos regionales. Esto garantiza que la información sea comprendida por todas las audiencias.

Narrativas inclusivas y consistentes: Desarrollar campañas de comunicación que presenten una narrativa coherente y estructurada sobre la transición energética, enfocándose en sus beneficios económicos, sociales y ambientales. Se deben crear alianzas con medios comunitarios y líderes locales para fortalecer la narrativa y generar confianza.


  • Barrera: Barreras en la Formación para la Transición Energética

Acceso limitado a la educación: El acceso a la educación de calidad en energías renovables es limitado, especialmente para las comunidades rurales y de bajos recursos. Esto afecta la creación de una fuerza laboral capacitada para enfrentar los desafíos de la transición energética. Ejemplos de esto se han visto en regiones como el Cesar y La Guajira, donde la oferta educativa es escasa y no está alineada con las demandas del sector energético.

Desconexión entre formación y mercado laboral: Existe una desconexión entre la oferta educativa y las necesidades del mercado laboral en energías renovables. Las universidades y centros de formación técnica no ofrecen programas actualizados ni enfocados en competencias prácticas requeridas por el sector.

Falta de formación técnica y profesional: La educación técnica y profesional en energías renovables es insuficiente, limitando el desarrollo de competencias clave en instalaciones solares, mantenimiento de aerogeneradores, gestión de energía y eficiencia energética. Esto afecta la empleabilidad local y la sostenibilidad de los proyectos energéticos.

Soluciones y acuerdos

Acceso a la educación: Se debe promover programas de becas educativas para el trabajo y la formación técnica para nuevos empleos verdes en temas de transición energética. Además, se debe aprovechar los programas educativos de cooperación internacional como las becas Carolina o las becas Chevening para incentivar más educación para el trabajo verde en Colombia.

Alineación con el mercado laboral: Desarrollar programas de formación técnica y profesional en energías renovables alineados con las necesidades del mercado laboral, mediante la colaboración entre instituciones educativas, empresas del sector y organismos de gobierno. Se recomienda establecer comités consultivos con representantes de la industria para actualizar los contenidos curriculares.

Fortalecimiento de la educación técnica: Implementar programas de educación técnica y profesional en energías renovables a través de instituciones como el SENA, con un enfoque en competencias prácticas y formación en campo. También se sugiere la creación de centros de formación regionales especializados en energía solar y eólica.


  • Barrera: Deficiencias en la Gestión del Conocimiento

Falta de capacidad institucional: Las instituciones no tienen la capacidad suficiente para gestionar el conocimiento, evaluar las acciones de transición energética y adaptar las políticas a las necesidades del país. Esto afecta la toma de decisiones informadas y basadas en evidencia.

Desarticulación en la producción y difusión de conocimiento: Existe una desarticulación en la producción y difusión de conocimiento sobre la transición energética entre universidades, centros de investigación y el sector productivo. Esto limita la transferencia de tecnología y la innovación en el sector energético.

Ausencia de sistemas de monitoreo y evaluación: No se cuenta con sistemas de monitoreo y evaluación participativos que permitan medir el impacto de las políticas de transición energética y ajustar las estrategias según las necesidades del país. Esto afecta la rendición de cuentas y la transparencia en la implementación de políticas.

Soluciones y acuerdos

Fortalecimiento de la capacidad institucional: Implementar un sistema de monitoreo y evaluación participativo para las políticas de transición energética, con indicadores de impacto social, económico y ambiental. Esto incluye la creación de observatorios ciudadanos y plataformas digitales de transparencia.

Articulación del conocimiento: Fortalecer la articulación entre universidades, centros de investigación y el sector productivo mediante alianzas público-privadas y programas de innovación abierta. Se sugiere crear una red nacional de conocimiento en transición energética para compartir experiencias y mejores prácticas.

Impulso a la ciencia y tecnología: Promover la inversión en ciencia y tecnología relacionadas con la transición energética, mediante fondos públicos y privados, así como programas de formación y capacitación en investigación aplicada. Esto incluye el desarrollo de tecnologías locales adaptadas a las necesidades y condiciones del país.

EMPRESAS

100 Influenciadores por la Transición Energética - Empresas

El pasado 10 de octubre de 2024, Movilizatorio, en alianza con Fedesarrollo, Transforma y 350.org, convocó a 18 personas expertas en transición energética para responder a la pregunta: ¿Cuáles son las barreras que enfrentan las empresas en Colombia para lograr una transición energética exitosa?

Los participantes, provenientes de diversas áreas del conocimiento, incluyendo academia, empresa privada, sociedad civil y el sector público, trabajaron durante la jornada utilizando una metodología y enfoques multidisciplinarios. El objetivo fue identificar las barreras existentes y proponer soluciones concretas para superarlas.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Falta de modernización y claridad en la regulación tarifaria y ambiental

La regulación tarifaria en energías eléctricas necesita una actualización para incentivar un consumo eficiente y responsable. Actualmente, no se han implementado tarifas diferenciadas según la hora del día, lo que permitiría precios más bajos en horarios de menos demanda y más altos en horas pico, promoviendo así un uso más eficiente de la energía. Además, la falta de claridad en la regulación ambiental y de licenciamiento genera incertidumbre en la ejecución de proyectos de transición energética, afectando su viabilidad.

Asimismo, se requiere incorporar el análisis del impacto de no realizar proyectos de transición energética, ya que esto también tiene consecuencias ambientales y sociales significativas. Esta falta de previsión impide una evaluación integral y limita la toma de decisiones informadas en el proceso de transición.

Soluciones y acuerdos 

Tarifa horaria y Smart Grids: Implementar tarifas horarias para incentivar el consumo en horarios de menor demanda, optimizando el uso de la energía. Esto debe complementarse con la integración de Smart Grids que permitan un monitoreo y gestión eficiente de la energía.

Subsidios y eficiencia energética: Establecer subsidios para la adquisición de medidores inteligentes y electrodomésticos eficientes, promoviendo mejores hábitos de consumo. Estos subsidios pueden financiarse a través de FENOGE (Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía).

Mejorar la eficiencia del Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE): Mantener la Ley 1715 sin exigir un nuevo Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE) hasta que existan certificados autorizados, agilizando la implementación de tecnologías limpias.

Ventanilla única y estandarización: Crear una ventanilla única para centralizar todos los trámites relacionados con la transición energética, desde permisos ambientales hasta conexiones a la red. Se deben estandarizar los procesos a nivel nacional, independientemente de la operadora o región, tomando como ejemplo a Chile y Dinamarca.

Educación energética: Desarrollar campañas de concientización sobre el consumo energético eficiente, enfocándose en hábitos diarios (como el uso de luces y cargadores) y promoviendo la eficiencia energética en hogares y empresas.


  • Barrera: Altos costos y limitaciones en el acceso a financiamiento

El capital inicial necesario para implementar tecnologías limpias, así como los costos asociados a trámites e importación de equipos, representan barreras significativas para las empresas y comunidades interesadas en participar en la transición energética. La falta de claridad en la regulación social y de derechos humanos también añade complejidad y riesgos al proceso de inversión, limitando el acceso a financiamiento.

Además, el modelo actual de licencia social no facilita una participación inclusiva y equitativa de las comunidades, lo que genera conflictos territoriales y desconfianza hacia los proyectos de energía renovable. Se requiere una modernización del marco regulatorio para mejorar la transparencia y eficiencia de los procesos.

Soluciones y acuerdos 

Fondo para la Transición Energética: Crear un fondo específico para financiar proyectos renovables en comunidades, inspirado en modelos internacionales. Este fondo puede unificar agendas de financiación bajo un esquema como el modelo "Plataforma País".

Subsidios específicos: Ofrecer subsidios para la adquisición de electrodomésticos eficientes y medidores inteligentes. Estos pueden provenir de fondos públicos o privados, como FENOGE.

Incentivos financieros a empresas: Ampliar los incentivos a empresas mediante financiación pública y esquemas de créditos blandos para fomentar la inversión en energías renovables.

Inversión en almacenamiento de energía: Buscar cooperación internacional para financiar almacenamiento de energía, siguiendo el modelo de Dinamarca, que invirtió en investigación para adaptarse a necesidades locales.

Alianzas con empresas ancla: Apalancar programas de formación y proyectos productivos con empresas ancla que ya tengan un mercado abierto, ayudando a las comunidades a generar mayor valor y consolidar estructuras financieras.


  • Barrera: Falta de formación y conocimiento especializado

Existe una brecha significativa en la formación y el conocimiento sobre transición energética, especialmente en temas como hidrógeno verde y otras tecnologías emergentes. La rotación de personal en entidades públicas genera retrocesos en la implementación de proyectos debido a la falta de conocimientos especializados.

Asimismo, a nivel local, las administraciones carecen de capacidades adecuadas para gestionar la información y tomar decisiones informadas. Esto se agrava con la desinformación y la falta de formación en empleabilidad relacionada con la transición energética, lo que limita el desarrollo de competencias necesarias para participar activamente en este proceso.

Soluciones y acuerdos 

Programas de formación técnica: Desarrollar programas de formación práctica en competencias básicas y técnicas en colaboración con SENA, universidades y empresas. Estos programas deben estar alineados con las demandas del mercado laboral energético.

Alfabetización energética: Implementar un programa nacional de alfabetización energética enfocado en líderes comunitarios. Esto fortalecerá el liderazgo local y facilitará la comprensión y apropiación de procesos energéticos.

Programas de reconversión laboral: Crear programas de reskilling y upskilling que permitan a los trabajadores adaptarse a nuevos roles en el sector energético, especialmente en industrias afectadas por la transición.

Campañas educativas: Diseñar campañas de comunicación educativa accesibles, utilizando herramientas digitales, audiovisuales y materiales impresos traducidos a lenguas indígenas y dialectos locales para llegar a toda la población.

Redes de intercambio de conocimientos: Fomentar el intercambio de conocimientos y mejores prácticas mediante redes de colaboración entre universidades, centros de investigación y comunidades locales.


  • Barrera: Pérdida de empleos y falta de oportunidades de formación técnica

La transición energética está afectando empleos tradicionales en sectores como el petróleo y el carbón, sin que existan suficientes oportunidades de formación técnica para la reconversión laboral en los territorios. La falta de programas de diversificación económica y reindustrialización en las regiones dificulta la adaptación a las nuevas demandas del mercado laboral verde.

Este déficit en formación y empleabilidad agrava la desigualdad regional, afectando particularmente a las comunidades que han dependido históricamente de industrias extractivas. Se requiere una estrategia integral que incluya la capacitación en competencias técnicas específicas y la creación de empleos verdes en las zonas más vulnerables.

Soluciones y acuerdos

Programas de reconversión laboral: Implementar programas de formación en competencias básicas y técnicas orientados a la reconversión laboral hacia empleos verdes. Estos programas deben estar alineados con las demandas del mercado laboral energético y ser accesibles en territorios afectados.

Articulación con empresas ancla: Apalancar proyectos productivos con empresas ancla que ya tengan un mercado abierto, permitiendo a las comunidades generar mayor valor y consolidar estructuras financieras.

Estrategias de triple impacto: Generar cadenas de valor sostenibles mediante estrategias de triple impacto (privado, comunidad y gobierno). Esto fomentará un efecto multiplicador al generar beneficios económicos locales y crear empleo verde.

Diversificación económica: Fomentar la diversificación económica en territorios dependientes de energías convencionales mediante programas de formación en industrias emergentes como la fabricación de materiales para energías renovables y el ecoturismo.

Encuestas de empleabilidad: Realizar encuestas de expectativa de empleabilidad en las comunidades base para priorizar oportunidades laborales y adecuar los programas de formación.


  • Barrera: Desconfianza en el proceso de transición energética

La desconfianza en la transición energética está alimentada por el incumplimiento de obras importantes y la falta de transparencia en los procesos de consulta pública. Aunque el gobierno ha intentado generar espacios de diálogo, estos no han cumplido con las expectativas de ser verdaderamente vinculantes, lo que refuerza la percepción de participación transaccional y limitada.

Esto afecta especialmente a comunidades que ven los proyectos energéticos como la única alternativa económica frente al abandono histórico. La falta de mecanismos de veeduría y control social también contribuye a la percepción de exclusión y al escepticismo hacia las políticas energéticas.

Soluciones y acuerdos 

Consulta previa regulada: Regular la consulta previa con enfoque local y horizontal, fomentando el diálogo entre comunidades, empresas y gobierno. Se debe garantizar la transparencia y el cumplimiento de acuerdos previos.

Observatorios ciudadanos: Establecer observatorios ciudadanos de gobernanza energética, integrando a comunidades, sector privado, academia y organizaciones sociales para monitorear y evaluar los procesos de transición energética.

Transparencia en decisiones: Diseñar un portal público que registre decisiones, presupuestos y avances de los proyectos energéticos, accesible para toda la ciudadanía. Esto fortalecerá la transparencia y fomentará la confianza.

Fortalecer la comunicación: Desarrollar campañas de comunicación educativa y transparente que expliquen de manera sencilla y accesible los procesos de transición energética, fomentando la participación informada.

Capacitación en liderazgo comunitario: Crear un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario, enfocado en formar a líderes locales y ciudadanos interesados en temas de transición energética.


  • Barrera: Modelo energético excluyente y polarización política

El modelo actual de generación, transporte y distribución de energía está dominado por grandes empresas privadas, lo que limita la integración de pequeñas y medianas empresas, así como de comunidades energéticas. Esta concentración de poder ha generado polarización y rechazo hacia las propuestas de democratización energética.

Además, la ejecución ineficaz de políticas de democratización ha exacerbado la desconfianza y el rechazo en sectores económicos y medios de comunicación. La polarización política dificulta la construcción de consensos y la implementación de modelos inclusivos como la generación distribuida a diferentes escalas.

Soluciones y acuerdos 

Promoción de la generación distribuida: Impulsar modelos de generación distribuida que permitan a comunidades y pequeñas empresas participar en la producción y consumo de energía.

Diálogo multiactor despolarizado: Implementar metodologías de diálogo que involucren a comunidades, gobierno, sector privado y academia, fomentando la construcción de consensos.

Educación inclusiva: Desarrollar campañas educativas que expliquen la transición energética como un compromiso social, reduciendo la polarización y fortaleciendo el entendimiento común.

Políticas inclusivas y no polarizadas: Crear políticas públicas inclusivas con metodologías de no polarización, asegurando la continuidad en los procesos más allá de los cambios de gobierno.

Fortalecimiento de la gobernanza comunitaria: Fomentar la gobernanza comunitaria y la participación de actores locales en la toma de decisiones energéticas.


  • Barrera: Burocracia y lentitud en los trámites de implementación

Los trámites para la instalación y legalización de sistemas energéticos son excesivamente burocráticos y lentos, afectando la competitividad del sector. Aunque las instalaciones pueden realizarse en pocas semanas, la legalización tarda de 3 a 12 meses, desmotivando a las empresas y ralentizando la adopción de energías renovables.

La falta de una institucionalidad única y de estandarización en los procesos genera ineficiencias y discrepancias entre las regiones. Además, la ausencia de una ventanilla única y de tiempos de respuesta claros afecta la inversión y el desarrollo de proyectos energéticos.

Soluciones y acuerdos 

Ventanilla única: Crear una ventanilla única para centralizar todos los trámites de proyectos energéticos, agilizando procesos y estandarizando tiempos de respuesta.

Simplificación de trámites: Simplificar y digitalizar los trámites administrativos, reduciendo la burocracia y acelerando los tiempos de aprobación.

Estándares nacionales: Establecer estándares nacionales que unifiquen los requisitos y procedimientos de legalización en todas las regiones del país.

Ejemplos internacionales: Seguir ejemplos de Dinamarca y Chile, donde se han reducido tiempos con regulación específica y ventanillas únicas.

Capacitación institucional: Capacitar a funcionarios públicos en eficiencia administrativa para mejorar la gestión de trámites y tiempos de respuesta.


  • Barrera: Insuficiente inversión en investigación y desarrollo tecnológico

La falta de inversión en innovación y desarrollo tecnológico limita la adaptación a nuevas tendencias en energías renovables, afectando la competitividad del sector. Además, existe un bajo financiamiento para investigación, lo que impide la creación de soluciones locales y aumenta la dependencia de tecnologías importadas.

Esto también limita la diversificación económica y la creación de empleos en industrias emergentes relacionadas con la transición energética. Se requiere una estrategia de inversión en I+D que promueva la innovación tecnológica y el crecimiento sostenible del sector energético.

Soluciones y acuerdos 

Fondo de innovación energética: Crear un fondo nacional para la investigación y desarrollo tecnológico en energías renovables, promoviendo la innovación local.

Inversión pública en I+D: Aumentar la inversión pública en investigación y desarrollo, siguiendo ejemplos como Dinamarca, que ha impulsado estudios energéticos adaptados a necesidades locales.

Cooperación internacional: Buscar cooperación internacional y alianzas con universidades y centros de investigación para fomentar la transferencia de conocimientos y tecnologías.

Incentivos a la innovación: Implementar incentivos fiscales y subsidios para empresas que inviertan en innovación y desarrollo de tecnologías limpias.

Ecosistemas de emprendimiento: Fortalecer ecosistemas de emprendimiento en energías renovables mediante incubadoras y aceleradoras de startups tecnológicas.


  • Barrera: Desigualdad en el acceso y distribución de recursos energéticos

Existen disparidades significativas en el acceso a la electricidad y en la distribución de recursos energéticos, afectando principalmente a las regiones más vulnerables. La falta de infraestructuras adecuadas perpetúa la dependencia de combustibles fósiles en comunidades alejadas, limitando su desarrollo económico y social.

Además, la centralización de decisiones energéticas en zonas urbanas contribuye a la exclusión de las comunidades rurales y étnicas en la planificación y ejecución de proyectos. Esto refuerza las desigualdades existentes y limita la inclusión en el proceso de transición energética.

Soluciones y acuerdos 

Políticas de equidad energética: Implementar políticas que garanticen la equidad en el acceso a la energía, adaptadas a las realidades territoriales y necesidades locales.

Inversiones en infraestructura rural: Ampliar la infraestructura energética en zonas rurales mediante proyectos de electrificación descentralizada y generación distribuida.

Participación comunitaria en decisiones: Incluir a las comunidades rurales y étnicas en la toma de decisiones energéticas para asegurar que sus necesidades sean priorizadas.

Modelos de generación local: Desarrollar modelos de generación local y microredes para comunidades alejadas, utilizando energías renovables como solar y eólica.

Subsidios y tarifas justas: Establecer subsidios energéticos y tarifas diferenciadas para garantizar un acceso asequible y justo en regiones vulnerables.


  • Barrera: Participación ciudadana limitada y exclusión de comunidades

La percepción generalizada de que las decisiones sobre transición energética ya están tomadas, favoreciendo intereses privados, ha generado desconfianza y desmotivación en la ciudadanía. Los espacios de consulta pública son percibidos como simbólicos o poco efectivos, lo que desincentiva la participación activa.

Además, los trámites burocráticos son largos y complicados, excluyendo a comunidades con menor capacidad técnica o acceso digital. La falta de metodologías inclusivas para consultas públicas y foros específicos perpetúa la exclusión de grupos marginados y limita la adopción de un enfoque verdaderamente participativo.

Soluciones y acuerdos 

Fortalecimiento de la participación ciudadana: Fortalecer los mecanismos de participación ciudadana mediante metodologías inclusivas y accesibles, tanto digitales como presenciales.

Educación y alfabetización energética: Implementar un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario, facilitando la comprensión de la transición energética.

Consultas previas vinculantes: Desarrollar consultas previas vinculantes con enfoque local y horizontal, garantizando transparencia y cumplimiento de acuerdos previos.

Observatorios ciudadanos: Establecer observatorios ciudadanos de gobernanza energética, como instancias de monitoreo y evaluación de procesos energéticos.

Campañas educativas inclusivas: Diseñar campañas educativas accesibles y culturalmente relevantes, traducidas a lenguas indígenas y dialectos locales.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

100 Influenciadores por la Transición Energética - Participación Ciudadana.

El  25 de octubre en el marco de la COP16, Movilizatorio, en alianza con Fedesarrollo, Transforma y 350.org, convocó a 22 expertos en transición energética, sostenibilidad y política pública para responder a la pregunta: ¿Cuáles son las barreras de participación ciudadana que enfrenta Colombia para lograr una transición energética exitosa?

Los participantes, provenientes de diversas áreas del conocimiento, incluyendo academia, empresa privada, sociedad civil y el Estado, trabajaron durante la jornada utilizando una metodología y enfoques multidisciplinarios. El objetivo fue identificar las barreras existentes y proponer soluciones concretas para superarlas.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Intereses privados sobre el bien común

Uno de los mayores desafíos para la transición energética en Colombia es la prevalencia de intereses privados que priman sobre el bienestar colectivo, especialmente en el sector energético. Las grandes empresas que controlan la generación, el transporte y la venta de energía tienen una influencia considerable sobre las decisiones políticas, lo que convierte al sistema energético en un negocio privado masivo. Esta concentración de poder limita la democratización de la energía, perpetuando un modelo que beneficia a unos pocos y excluye a pequeños actores, como comunidades energéticas, medianas y pequeñas empresas, y familias.

Además, las propuestas del gobierno para democratizar el acceso a la energía han enfrentado dificultades en su implementación. Aunque las intenciones han sido positivas, la ejecución deficiente ha generado rechazo en sectores económicos y en los medios de comunicación, lo que ha polarizado aún más el debate sobre la transición energética. Esta polarización política ha dificultado la creación de un equilibrio adecuado entre grandes proyectos y la generación distribuida a diferentes escalas.

Soluciones y acuerdos

Establecer observatorios ciudadanos de gobernanza energética con participación de comunidades, sector privado, academia y organizaciones sociales para monitorear y evaluar la transición energética, garantizando transparencia y rendición de cuentas.

Crear espacios de articulación técnica entre grandes y pequeñas empresas con la administración local y nacional, promoviendo un diálogo multiactor que equilibre el poder de decisión.

Fortalecer la participación ciudadana mediante campañas de comunicación y educación en gobernanza energética, garantizando que las decisiones reflejen el interés común.


  • Barrera: Incapacidad de evaluar y adaptar acciones para la Transición Energética

La falta de una gestión adecuada del conocimiento y la ausencia de mecanismos para evaluar y adaptar las acciones en la transición energética representan una barrera significativa para su avance. Aunque existe una hoja de ruta, no se ha definido un paso a paso claro para su implementación, lo que genera incertidumbre y desaceleración en el proceso.

Además, el Ministerio de Minas y Energía cuenta con una plataforma llamada “Integrame”, destinada a centralizar la información sobre la transición energética. Sin embargo, su funcionamiento es deficiente, ya que carece de una interfaz efectiva y accesible, lo que limita la posibilidad de conectar datos relevantes y actualizar la información de manera oportuna. Esta falta de accesibilidad dificulta la transparencia y la evaluación continua de las políticas de transición energética en el país.

Soluciones y acuerdos

Implementar redes de observatorio para la Transición Energética Justa (TEJ) que fortalezcan la articulación multiactor y permitan el monitoreo constante de avances y desafíos.

Desarrollar un portal público que registre decisiones, presupuestos y avances de proyectos energéticos, accesible para todos los ciudadanos.

Mejorar la comunicación de auditorías y consultorías mediante informes claros y accesibles, aumentando la transparencia en la gestión del conocimiento.


  • Barrera: Falta de comprensión de las necesidades energéticas de las personas

La transición energética en Colombia enfrenta desafíos en la comprensión de las necesidades energéticas reales de las personas. La discusión actual se enfoca principalmente en la producción de energía renovable, sin considerar adecuadamente cómo esta se relaciona con las necesidades básicas de la población.

Un ejemplo claro es la “pirámide energética,” que refleja cómo las necesidades energéticas más importantes están vinculadas con la seguridad alimentaria y el acceso a servicios básicos. Sin embargo, la conversación sobre transición energética no aborda de manera integral esta relación, lo que limita el impacto transformador de las políticas energéticas.

Además, no se ha desarrollado una narrativa que explique de manera accesible cómo la transición energética puede beneficiar a las comunidades locales. Más allá de entender la energía desde una perspectiva técnica, es necesario concientizar a la población sobre los cambios que implica la transición, quiénes son responsables de esos cambios y cómo pueden participar activamente en el proceso.

Soluciones y acuerdos

Crear una campaña nacional de comunicación educativa sobre transición energética, conectando los conceptos técnicos con necesidades cotidianas y utilizando herramientas digitales y audiovisuales accesibles.

Desarrollar ejemplos prácticos sobre la pirámide energética y su relación con la seguridad alimentaria, para contextualizar el consumo de energía en la vida diaria.

Implementar un programa de alfabetización energética en todos los niveles educativos, con un enfoque en soberanía alimentaria y eficiencia energética.


  • Barrera: Problemas de gobernanza y diálogo limitado entre actores

Existen problemas de gobernanza que limitan el diálogo entre los actores involucrados en la transición energética y dificultan la transparencia en la toma de decisiones. La falta de espacios de participación efectivos y de financiamiento adecuado para estos procesos genera desconfianza en la ciudadanía, que percibe la transición energética como una iniciativa impuesta sin una consulta adecuada.

Asimismo, los conflictos territoriales y la falta de integración de actores clave —como el sector privado, el gobierno y la ciudadanía— impiden una transición inclusiva y equitativa. Estos conflictos suelen surgir por la falta de información clara y transparente sobre los proyectos energéticos y sus impactos sociales, económicos y ambientales.

Soluciones y acuerdos

Fortalecer la gobernanza energética mediante observatorios ciudadanos que promuevan el diálogo multiactor y definan responsabilidades en la transición energética.

Modificar el marco regulatorio para permitir la participación de liderazgos locales y fomentar la ciencia ciudadana en la toma de decisiones.

Financiar los mecanismos de participación para garantizar su sostenibilidad y accesibilidad a todas las comunidades involucradas.


  • Barrera: Desigualdades epistémicas entre comunidades y tecnocracias

La transición energética en Colombia está liderada principalmente por expertos con formación en ingeniería, administración de empresas y economía, cuyas visiones están ancladas a estas disciplinas. Esto genera barreras para las comunidades locales, que no siempre cuentan con el mismo nivel de conocimiento técnico, matemático o ingenieril, lo que crea una profunda asimetría en las discusiones interinstitucionales o de diálogo social.

Además, quienes lideran la transición energética suelen estar ubicados en ciudades económicamente desarrolladas como Bogotá, Cali y Medellín, lo que influye en sus perspectivas sobre la transición y puede no coincidir con las necesidades o visiones de las comunidades rurales y periféricas. Esto genera desigualdades epistémicas que limitan la participación comunitaria en la toma de decisiones energéticas.

Soluciones y acuerdos

Equilibrar la balanza epistémica mediante programas de educación inclusiva y talleres de socialización adaptados a contextos locales.

Implementar un programa de alfabetización energética y liderazgo comunitario que forme a líderes locales en transición energética con un enfoque multicultural.

Promover metodologías de participación accesibles para permitir una toma de decisiones informada y equitativa.


  • Barrera: Falta de autonomía y empoderamiento en las comunidades

La transición energética en Colombia ha demostrado una limitada generación de empleo verde en las comunidades periféricas. La mayoría de las oportunidades laborales se concentran en las grandes ciudades, sin considerar adecuadamente la visión y los intereses de las comunidades locales.

Además, la vulnerabilidad socioeconómica de las comunidades dificulta su participación activa en los procesos de transición energética. La falta de autonomía en las regiones, sumada a una baja diversificación económica y a una dependencia de mercados extranjeros, limita las posibilidades de empleo local y debilita la economía municipal.

A pesar de sus esfuerzos por participar, las comunidades han enfrentado gobiernos adversos o pro-fósiles, lo que ha dificultado una relación efectiva con el Estado. Esta situación perpetúa un modelo de transición energética que no es inclusivo ni equitativo.

Soluciones y acuerdos

Fortalecer el empoderamiento comunitario mediante programas de formación en competencias técnicas para la reconversión laboral.

Vincular proyectos productivos con empresas ancla para crear oportunidades económicas locales y fortalecer la estructura financiera de las comunidades.

Fomentar estrategias de triple impacto que generen beneficios económicos y sociales tanto para las comunidades como para el sector privado.


  • Barrera: Falta de formación técnica en transición energética

La carencia de conocimientos específicos sobre los aspectos técnicos y políticos de la transición energética representa una barrera significativa para la participación ciudadana. La falta de herramientas educativas claras y accesibles impide que las personas se sientan preparadas para involucrarse en proyectos, audiencias o foros sobre el tema.

Además, las responsabilidades laborales y personales limitan el tiempo disponible para participar en estos espacios, perpetuando la desconexión entre la ciudadanía y los procesos de transición energética.

Soluciones y acuerdos

Crear una escuela de Transición Energética Justa (TEJ) alineada con un programa nacional de pedagogía para desarrollar metodologías de apropiación adaptadas a las comunidades locales.

Fortalecer la formación técnica mediante programas educativos multiactor del SENA y otras instituciones con un enfoque práctico y territorial.

Promover programas de alfabetización energética en todos los niveles educativos, asegurando una comprensión inclusiva y accesible de la transición energética.


  • Barrera: Falta de políticas de innovación y desarrollo tecnológico

La transición energética en Colombia enfrenta barreras debido a la falta de políticas de innovación y desarrollo tecnológico. La ausencia de incentivos para el desarrollo de tecnologías locales limita la capacidad del país para adaptarse a las demandas de un sistema energético más sostenible.

Además, los conflictos sociales residuales y la falta de información clara y transparente dificultan la ejecución de proyectos energéticos, generando desconfianza en las comunidades y afectando la implementación de nuevas tecnologías.

Soluciones y acuerdos

Fomentar políticas de innovación tecnológica mediante alianzas público-privadas y programas de financiamiento para I+D en energías renovables.

Crear incentivos fiscales para empresas que desarrollen tecnologías locales y fomenten la transferencia de conocimiento.

Desarrollar programas de formación técnica en industrias emergentes como ecoturismo y fabricación de materiales para energías renovables.


  • Barrera: Desarticulación de actores clave y falta de diálogo

Existen conflictos sociales y territoriales que limitan la ejecución de proyectos energéticos debido a la falta de integración de actores clave en el proceso de transición energética. No hay un diálogo suficiente entre el sector privado, el gobierno y la ciudadanía, lo que impide una transición inclusiva y equitativa.

Asimismo, las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) han detenido el desarrollo económico y de empleo en los territorios debido a la acumulación de trámites atrasados, lo que ha generado obstáculos adicionales para la implementación de proyectos energéticos.

Soluciones y acuerdos

Crear espacios de articulación técnica para promover el diálogo intersectores y coordinar esfuerzos entre empresas, gobierno y comunidades.

Implementar metodologías de participación multiactor que fomenten la colaboración en la planificación y ejecución de proyectos energéticos.

Fortalecer alianzas estratégicas entre organizaciones sociales, empresas y gobiernos locales para crear sinergias en la transición energética.


  • Barrera: Falta de oportunidades de participación en la generación de energía

El modelo energético actual no proporciona oportunidades tangibles de participación ni beneficios para los usuarios finales en proyectos de energías renovables. Esto limita la democratización de la energía y perpetúa un sistema centralizado y controlado por grandes empresas.

Además, la falta de mecanismos claros para la participación ciudadana y la ausencia de políticas públicas que promuevan la generación distribuida impiden que las comunidades se beneficien de manera equitativa de la transición energética.

Soluciones y acuerdos

Incluir a los usuarios finales en la toma de decisiones a través de asociaciones de usuarios y participación activa en instancias como la CREG.

Promover la democratización energética mediante programas de participación ciudadana y comunidades energéticas.

Generar beneficios económicos directos para los usuarios finales mediante esquemas de prosumidores, donde puedan producir y vender energía.

EMPLEO

100 Influenciadores por la Transición Energética - Empleo.

El pasado lunes 09 de diciembre de 2024, Movilizatorio, en alianza con Fedesarrollo, Transforma y 350.org, convocó a diversos grupos de actores clave en transición energética, desarrollo económico y empleo para responder a la pregunta: ¿Cuáles son las barreras laborales y de empleo que enfrenta la transición energética en Colombia?

Este espacio multiactor reunió a representantes de la academia, el sector privado y la sociedad civil, con el fin de generar consensos y proponer soluciones concretas que impulsen un futuro sostenible, inclusivo y económicamente próspero.

Este documento presenta un resumen de las discusiones, conclusiones y recomendaciones surgidas durante el encuentro, con el fin de informar sobre los avances y desafíos identificados.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Falta de modernización en la regulación tarifaria y licenciamiento ambiental

Actualmente, la regulación tarifaria en energías eléctricas no incentiva el consumo eficiente ni refleja las dinámicas de la transición energética. La ausencia de tarifas horarias dificulta la optimización del consumo, y no se han adoptado sistemas como Smart Grid o medidores inteligentes que permitan un monitoreo y ajuste más eficiente. Además, la regulación ambiental y de licenciamiento sigue desactualizada, sin considerar el impacto de no hacer proyectos de transición energética. Esta falta de claridad genera incertidumbre para los inversionistas y ralentiza el avance de iniciativas sostenibles.

Soluciones y acuerdos

Implementar tarifas horarias para incentivar el consumo eficiente, diferenciando precios en horas pico y valle.

Introducir subsidios para medidores inteligentes y fomentar su adopción mediante financiamiento público (ej. FENOGE).

Desarrollar un sistema Smart Grid que permita el monitoreo y ajuste eficiente del consumo energético.

Estandarizar productos para que sean modificables y fáciles de usar.

Seguir el ejemplo de Chile y Dinamarca, donde una “ventana única” centraliza y acelera la tramitación, mejorando la eficiencia regulatoria.

Actualizar la regulación de licencias ambientales para incluir el impacto de no hacer proyectos de transición energética.

Acelerar el proceso de consulta social para reducir la incertidumbre empresarial.


  • Barrera: Altos costos y barreras en la implementación de proyectos de transición energética

El alto capital inicial, los costos de importación de tecnologías, los trámites extensos y la falta de licencia social representan obstáculos significativos para el desarrollo de proyectos energéticos sostenibles en Colombia. Además, las normativas ambientales, sociales y de derechos humanos no están claramente definidas, lo que crea incertidumbre jurídica. A esto se suma la necesidad de modernizar las licencias ambientales para incluir el impacto de no ejecutar proyectos de transición energética, así como estandarizar trámites y procedimientos para mantener la documentación al día y facilitar el proceso de transición.

Soluciones y acuerdos

Subsidios para electrodomésticos eficientes y energías renovables, financiados por recursos públicos (ej. FENOGE).

Mejorar los hábitos de consumo a través de programas de educación energética.

Implementar subsidios para importación de tecnologías limpias, agilizando los trámites y certificaciones requeridas.

Adoptar ventanas únicas como en Dinamarca y Chile para centralizar y agilizar los procesos de licenciamiento.

Establecer claridad en los tiempos de tramitación, con verificación de la superintendencia para garantizar cumplimiento.

Estabilidad en las reglas de juego y mejor comunicación de costos reales para generar confianza en los inversores.


  • Barrera: Falta de formación y conocimiento en la transición energética

Existen importantes brechas en la capacitación y el conocimiento técnico necesarios para implementar y gestionar proyectos de transición energética. La rotación de personal en entidades públicas y la falta de conocimientos especializados, especialmente en temas como el hidrógeno, generan retrocesos en la ejecución de políticas. A nivel local, se evidencia una baja apropiación de la información, lo que afecta la gestión en administraciones locales y genera desinformación. La escasez de personal capacitado en energías renovables y la desconexión entre la oferta educativa y las necesidades del sector impiden que se desarrolle una fuerza laboral adecuada para la transición energética.

Soluciones y acuerdos

Programas de formación técnica en comunidades locales para industrias emergentes, como fabricación de materiales para energías renovables y ecoturismo.

Intercambios educativos con universidades y centros de estudio en países que han avanzado en energías renovables.

Profesionalizar los territorios mediante programas de alfabetización energética multiactor, capacitando comunidades y actores institucionales.

Implementar programas de “upskilling” y “reskilling” para reconversión laboral, desarrollando habilidades existentes y adaptando competencias a nuevos sectores energéticos.

Becas educativas para empleo verde y formación técnica en transición energética, promovidas por el Ministerio de Educación, el SENA y cooperación internacional (ej. Becas Chevening).


  • Barrera: Dificultades en la implementación y tramitología

El proceso de implementación de proyectos de energía renovable se enfrenta a trámites complejos y poco eficientes, además de la falta de educación energética en la población. La dificultad para importar tecnologías y la burocracia asociada al cumplimiento de requisitos técnicos prolongan los tiempos de ejecución. Esto se agrava por la rotación de personal en entidades públicas, que genera retrocesos y falta de continuidad en los procesos. Además, la falta de conocimiento sobre los documentos requeridos para las leyes de transición energética conduce al rechazo de solicitudes por desconocimiento de normativas.

Soluciones y acuerdos

Estandarización de trámites a nivel nacional, independientemente de la operadora o región, para agilizar procesos.

Crear una ventana única que centralice la tramitación en temas técnicos, ambientales y sociales, mejorando tiempos de respuesta.

Simplificar el lenguaje de los requisitos técnicos para facilitar la comprensión y agilizar la documentación.

Monitoreo de datos de consumo a través de medidores inteligentes y su regulación para mejorar la eficiencia energética.


  • Barrera: Dificultad para hacer negocios con hidrógeno verde

A pesar de su alto potencial en la descarbonización de sectores difíciles, hacer negocios con hidrógeno verde en Colombia es complicado debido a la falta de claridad en la regulación y a una infraestructura insuficiente. La incertidumbre jurídica, sumada a la ausencia de incentivos específicos, desincentiva a los inversionistas en esta tecnología emergente. Además, la falta de personal capacitado y la desconexión entre la oferta educativa y las necesidades del sector limitan el desarrollo de esta industria.

Soluciones y acuerdos

Desarrollar incentivos específicos para la inversión en hidrógeno verde, asegurando estabilidad jurídica.

Promover alianzas con universidades y centros de investigación para formar talento especializado en hidrógeno.

Crear programas de inversión en almacenamiento de energía a través de cooperación internacional para evitar crisis de abastecimiento.

  • Barrera: Impacto económico y en el empleo

La transición energética amenaza con generar una pérdida significativa de empleos en sectores tradicionales como el petróleo y el carbón. En regiones dependientes de estas industrias, la falta de oportunidades de formación técnica y de planes de diversificación económica limita la creación de empleos verdes. La escasez de programas de reindustrialización y la desconexión entre la oferta educativa y las demandas del mercado laboral acentúan esta problemática. Además, la falta de políticas estatales robustas en favor del empleo verde y la reconversión laboral mantiene la incertidumbre económica en estas comunidades.

Soluciones y acuerdos

Programas de reconversión laboral con enfoque en competencias básicas para el empleo verde, apoyados por incentivos del Ministerio de Desarrollo y Trabajo.

Apalancamiento de proyectos productivos con empresas ancla para fortalecer las cadenas de valor locales.

Programas de formación en industrias emergentes (ej. fabricación de materiales para energías renovables) en comunidades locales.

Fomentar emprendimientos de triple impacto (privados, comunidades y gobierno) para dinamizar la economía local.

Crear espacios de integración entre sector privado, gobierno y comunidades para generar empleos verdes sostenibles.


  • Barrera: Desconexión entre políticas nacionales y realidades locales

El enfoque actual de transición energética en Colombia no toma en cuenta las diversas visiones ambientales y energéticas presentes en cada región del país. Existe una desconexión entre el modelo energético nacional y las visiones comunitarias, especialmente en comunidades afrodescendientes e indígenas, cuyas cosmovisiones no coinciden siempre con los programas liderados por el gobierno o el sector privado. Esta divergencia limita la apropiación local y genera resistencia a los proyectos energéticos.

Soluciones y acuerdos

Diálogo multiactor para alinear políticas nacionales con necesidades y visiones locales, priorizando la participación comunitaria.

Escuelas de transición energética justa que incluyan perspectivas étnicas y de género, promoviendo liderazgo y sostenibilidad en los territorios.

Observatorios ciudadanos de gobernanza energética para monitorear la transición, garantizando transparencia y participación activa de comunidades.


  • Barrera: Falta de participación comunitaria y gobernanza

No se identifica con claridad la participación de las comunidades en la transición energética desde un enfoque de gobernanza o veeduría, lo que las convierte en beneficiarios pasivos en lugar de actores activos en la cadena de valor. La carencia de conocimientos específicos sobre los aspectos técnicos y políticos de la transición energética genera una barrera para la participación ciudadana. Además, las comunidades no siempre cuentan con los recursos ni el tiempo para involucrarse en procesos de consulta previa, lo que perpetúa su exclusión de la toma de decisiones.

Soluciones y acuerdos

Mesas de diálogo multiactor para co-construir y priorizar necesidades, estrategias y planes a corto, mediano y largo plazo, asegurando continuidad independientemente de los cambios gubernamentales.

Comisiones permanentes de transición energética, como en Sudáfrica, donde participan Estado, empresas y sociedad civil para mantener un diálogo constante y vinculante.

Observatorios ciudadanos de gobernanza energética compuestos por representantes de comunidades, sector privado, academia y organizaciones sociales para monitorear y evaluar la implementación de políticas energéticas.

Fortalecimiento de la consulta previa con mecanismos de información accesibles y adecuados a las comunidades, asegurando que sus aportes sean vinculantes y se reflejen en la ejecución de los proyectos.

Descentralización del diálogo con sostenibilidad en las dinámicas de participación, evitando que sean procesos aislados o esporádicos.

Articulación interinstitucional mediante la creación de una entidad coordinadora de transición energética que centralice y facilite la colaboración entre ministerios, gobiernos locales y comunidades.


  • Barrera: Desarticulación en el sector educativo y el mercado laboral

Existe una desconexión evidente entre las universidades, los centros de investigación y las empresas del sector energético. La formación educativa no está alineada con las necesidades reales del mercado laboral en energías renovables y empleos verdes, lo que genera una escasez de personal capacitado. Además, no hay competencias prácticas necesarias para ocupar nuevos puestos en energías limpias, y las opciones de formación de calidad suelen ser costosas o inaccesibles para comunidades periféricas y vulnerables.

Soluciones y acuerdos

Programas de educación energética contextualizados, enfocados en las necesidades básicas de las comunidades, como la relación entre energía, seguridad alimentaria y producción local.

Mapeo de necesidades energéticas locales para diseñar soluciones energéticas específicas y contextualizadas, evitando enfoques uniformes que no consideren las realidades regionales.

Construcción de una pirámide energética que jerarquice las necesidades energéticas desde lo más básico (alimentación y agua) hasta lo más complejo (electrificación industrial).

Diálogo inclusivo con enfoque territorial para alinear la visión nacional de transición energética con las demandas energéticas locales, priorizando la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones.

Desarrollo de ejemplos prácticos y didácticos que permitan a las comunidades comprender las implicaciones de la transición energética en su vida cotidiana, fomentando la apropiación del tema.

Reconversión productiva y diversificación económica enfocada en las necesidades locales, integrando sectores como agricultura, ecoturismo y manufactura con energías renovables.

Políticas de estado inclusivas y participativas que incorporen visiones comunitarias en el diseño e implementación de soluciones energéticas, promoviendo un enfoque intercultural y sostenible.


  • Barrera: Falta de autonomía y empoderamiento comunitario

Las comunidades periféricas en Colombia no cuentan con suficiente autonomía ni empoderamiento para participar activamente en la transición energética. La limitada diversificación económica y la dependencia de mercados externos dificultan su participación en proyectos energéticos sostenibles. Además, la vulnerabilidad socioeconómica y la falta de apoyo educativo impiden que accedan a empleos verdes dignos, estables y culturalmente pertinentes en sus territorios. La falta de políticas públicas inclusivas y la histórica marginalización de estas comunidades agravan este problema.

Soluciones y acuerdos

Fortalecer programas técnicos y de formación profesional en temas prioritarios para la transición energética, utilizando ejemplos exitosos del SENA, que ha demostrado cómo los incentivos profesionales pueden mejorar la empleabilidad.

Alianzas estratégicas con empresas ancla para crear programas de formación enfocados en las necesidades reales del mercado laboral, asegurando un encadenamiento productivo efectivo y la generación de empleo verde.

Programas de formación en competencias prácticas y técnicas enfocados en energías renovables y empleos verdes, promoviendo el "aprender haciendo" y la reconversión laboral exitosa en comunidades locales.

Promover programas universitarios que incluyan prácticas profesionales en el sector energético en territorios específicos, integrando a las universidades como puntos focales de transición energética.

Desarrollar estrategias integrales de "upskilling" y "reskilling" para perfeccionar habilidades existentes y transformar competencias laborales hacia sectores energéticos emergentes.

Incentivar la investigación aplicada y la innovación en universidades y centros de investigación, fomentando la colaboración con empresas del sector energético para el desarrollo de tecnologías locales.

Fortalecer la articulación entre academia y sector privado, promoviendo la co-creación de programas académicos y formaciones alineadas con las necesidades de empleabilidad en energías renovables.

Creación de un observatorio de empleabilidad en energía que monitoree las tendencias del mercado laboral y ajuste la oferta educativa de manera proactiva.

Intercambio internacional de conocimientos y experiencias mediante becas, programas de cooperación y pasantías en países líderes en energías renovables, para actualizar el enfoque educativo y mejorar las competencias técnicas.

Desarrollo de un modelo de alfabetización energética multiactor para capacitar tanto a comunidades como a actores institucionales y privados, garantizando una comprensión integral de la transición energética.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

100 Influenciadores por la Transición Energética - Medios de Comunicación e Información

El pasado 27 de enero de 2025, Movilizatorio, Fedesarrollo, Transforma y 350.org, en alianza con medios de comunicación, llevaron a cabo una nueva sesión del espacio 100 Voces Influenciadoras por la Transición Energética Justa (TEJ), enfocada en el rol de los medios de comunicación e información en la difusión y posicionamiento del proceso de transición energética en Colombia.

El evento reunió a periodistas, comunicadores, expertos en energía y representantes de distintos medios, con el objetivo de identificar las principales barreras en la cobertura de la TEJ y generar soluciones para mejorar la calidad, accesibilidad y precisión de la información. Utilizando una metodología participativa, se promovió el debate y la construcción colectiva de estrategias que permitan fortalecer la comunicación en torno a la transición energética y su impacto en la sociedad.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Desinformación y falta de transparencia

El acceso a información veraz sobre la transición energética es limitado, ya sea por falta de transparencia en la divulgación de datos o por la difusión de información errónea o politizada.

La información sobre políticas y regulación en torno a la transición energética, especialmente en términos de beneficios tributarios y financiamiento, no es de fácil acceso ni comprensible para la ciudadanía.

Opacidad en la ejecución del presupuesto: No hay suficiente claridad sobre los retos y errores en la distribución de recursos públicos destinados a la transición energética, lo que genera desconfianza en la población.

Circulación de datos imprecisos o sesgados en redes sociales: Muchas veces, la información sobre transición energética es manipulada con discursos polarizados, sin contar con mecanismos eficaces de verificación.

Eliminación de verificadores en plataformas digitales: La falta de control en la difusión de datos facilita la propagación de información errónea sobre la transición energética.

Soluciones y acuerdos

 

Fortalecimiento de mecanismos de verificación de información: Se propone la creación de una plataforma de verificación de datos en la que participen distintos actores del sector energético y comunicativo para garantizar la confiabilidad de la información divulgada.

Uso de la política de datos abiertos: Si se amplía para incluir información sobre la transición energética, esta política permitirá mejorar la transparencia y fomentar una mayor pedagogía sobre su uso.

Fomento del periodismo de investigación riguroso: Es necesario promover una práctica periodística crítica que cuestione la "perfección" de los proyectos y exponga tanto sus avances como sus desafíos.

Plataformas de acceso público con información estructurada: Se requiere un ABC de la Transición Energética, similar a la página de Transmilenio, donde la información se organice de manera accesible y sectorizada.


  • Barrera: Falta de calidad en los contenidos

Los contenidos sobre transición energética no abordan de manera integral sus implicaciones económicas, sociales y ambientales, lo que limita la comprensión del tema en la opinión pública.

Enfoque limitado en generación de energía: La información se concentra en la producción de energías renovables, dejando de lado su impacto en otros sectores como transporte, consumo y diversificación económica en territorios dependientes de energías convencionales.

Falta de optimización de recursos existentes: La comunicación se centra en la transformación de infraestructuras y tecnologías nuevas, ignorando la importancia de mejorar la eficiencia de los sistemas actuales.

Uso excesivo de lenguaje técnico: Muchas publicaciones incluyen términos complejos que dificultan la comprensión del tema, especialmente para quienes no tienen formación en ingeniería o energía.

Soluciones y acuerdos 

Estrategia digital con lenguaje accesible: Se debe diseñar una estrategia de comunicación que traduzca los conceptos técnicos en mensajes simples y cotidianos, adaptados a diferentes públicos objetivos.

Reportajes y narrativas sobre historias de la transición energética: Priorizar la cobertura de historias locales y casos concretos permitirá dar una dimensión humana al tema y conectar con las realidades del territorio.

Promoción de contenidos alternativos y accesibles: Ejemplos como "Chao Carbón", "Un Cambio de Energía", "Mongabay” y “La Ladera Sur" pueden servir como referencia para desarrollar narrativas innovadoras.


  • Barrera: Acceso limitado y lenguaje excluyente

La falta de acceso a información accesible y adaptada a diversos públicos restringe la participación ciudadana en la transición energética.

Limitaciones en redes de comunicación en regiones alejadas: Las comunidades más vulnerables tienen poco acceso a información sobre la transición energética, lo que las deja fuera de la discusión y la toma de decisiones.

Escasez de información sobre tecnologías limpias y sus beneficios: Existen pocos datos sobre cómo adquirir, mantener y financiar tecnologías de energía renovable, lo que genera desconocimiento y desinterés en la ciudadanía.

Débil compromiso del gobierno con la comunicación inclusiva: No hay esfuerzos suficientes para involucrar a las comunidades en la comunicación de la transición energética de manera activa y significativa.

Formatos poco atractivos y extensos: Los artículos técnicos y largos no motivan a la población a leer sobre el tema, haciendo que la transición energética sea percibida como algo ajeno.

Falta de periodistas especializados: La ausencia de profesionales capacitados en energía y sostenibilidad afecta la calidad y profundidad de los contenidos disponibles.

Uso de gráficos y conceptos técnicos complejos: La comunicación no siempre es clara ni está adaptada a audiencias diversas, lo que dificulta la apropiación del tema.

Innovación insuficiente en los formatos de comunicación: Es necesario explorar nuevas formas de transmitir información para conectar con diferentes sectores de la sociedad.

Percepción de la transición energética como un tema exclusivo de ingenieros y políticos: Se deja de lado la idea de que es un asunto de interés general y una oportunidad de desarrollo para todos.

Suposición de conocimientos previos: Se asume erróneamente que todas las personas ya tienen información básica sobre la transición energética, sin esfuerzos suficientes para explicar conceptos fundamentales.

Soluciones y acuerdos

Traducción de contenido para comunidades indígenas y rurales: Es necesario adaptar los materiales informativos a diferentes lenguas y contextos socioculturales para garantizar la inclusión de todas las poblaciones.

Espacios educativos e informativos de acceso público: Se deben fortalecer iniciativas como Radio Nacional para llegar a territorios de difícil acceso con información relevante sobre la transición energética.

Diversificación de los formatos de comunicación: Innovar más allá de los formatos tradicionales y utilizar narrativas inclusivas permitirá conectar con diferentes sectores de la sociedad.

Fomento de la educación desde el pregrado: Se deben promover programas de formación en comunicación y periodismo con enfoque ambiental para mejorar la calidad del cubrimiento informativo.

Facilitación del acceso a cursos cortos y diplomados especializados: La creación de programas de capacitación permitirá que comunicadores y periodistas adquieran herramientas para la divulgación de la transición energética.


  • Barrera: Polarización en la narrativa sobre la transición energética

La polarización en la comunicación sobre la transición energética fragmenta el debate y dificulta la construcción de consensos. Diferentes sectores presentan posturas opuestas y rígidas, lo que obstaculiza el diálogo y refuerza divisiones ideológicas.

Contraposición entre discursos técnicos y comunitarios: Los enfoques excesivamente técnicos excluyen a las comunidades del debate, mientras que los discursos comunitarios a veces simplifican la información, creando malentendidos y profundizando la polarización.

Narrativas partidistas y politización del discurso: La transición energética se ha convertido en un tema politizado, donde ciertos sectores asocian las posturas a ideologías específicas, dificultando la construcción de una visión compartida.

Fragmentación en los enfoques mediáticos: Los medios de comunicación presentan la transición energética desde perspectivas polarizadas, enfatizando controversias en lugar de puntos de convergencia, lo que contribuye a la división del debate público.

Desinformación y discursos manipulados: La circulación de información sesgada o falsa, impulsada por intereses políticos o económicos, intensifica las narrativas polarizadas y refuerza estereotipos sobre los actores involucrados.

Soluciones y acuerdos 

Fomento de espacios de encuentro multiactor: Se deben organizar encuentros entre distintos sectores (gobierno, empresas, sociedad civil y medios) para intercambiar perspectivas y fortalecer la narrativa sobre la transición energética.

Creación de una red de medios y organizaciones independientes: La solidaridad y colaboración entre medios de comunicación permitirá competir contra la influencia de las empresas de combustibles fósiles y fortalecer narrativas independientes.

Promoción de una narrativa a largo plazo: La transición energética debe presentarse como una respuesta esencial al cambio climático y un compromiso de país, más allá de ideologías o administraciones gubernamentales.

COMUNIDADES

100 Influenciadores por la Transición Energética - Comunidades

El pasado 7 de febrero de 2025, Movilizatorio, en alianza con Fedesarrollo, Transforma y 350.org, reunió a 23 expertos en transición energética y sostenibilidad, junto a representantes del sector público, la academia, la sociedad civil, organizaciones de base y comunidades, para abordar una pregunta clave: ¿Cuáles son las barreras que enfrenta la inclusión de las comunidades en la transición energética en Colombia?

El encuentro buscó identificar desafíos y proponer soluciones concretas, reconociendo que una transición energética justa requiere no solo el impulso de fuentes limpias, sino también la participación equitativa de las comunidades.

Los participantes, provenientes de diversos sectores, trabajaron con metodologías y enfoques multidisciplinarios. Este brief resume las discusiones del taller sobre el rol de las comunidades en la transición energética, identificando barreras y proponiendo soluciones para una transición efectiva.

Barreras identificadas/Soluciones acordadas

  • Barrera: Falta de una política de Estado clara y apropiada por la ciudadanía

Uno de los principales desafíos es la ausencia de una política de Estado consensuada y sostenida en el tiempo, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de la transición energética más allá del actual gobierno.

Incertidumbre política: Las elecciones presidenciales de 2026 ponen en riesgo el enfoque actual del gobierno sobre la transición energética y su trato directo con las comunidades.

Debilidad en la articulación social: Falta una mayor coordinación entre comunidades, sindicatos, ONGs y la academia para generar posturas colectivas que influyan en las decisiones gubernamentales y empresariales.

Políticas públicas contradictorias: Existen normativas que dificultan o van en contravía de la transformación energética, lo que impide avances concretos en el sector.

Vacíos regulatorios: No hay marcos legales claros que definan las obligaciones de las empresas ni el rol de la empresa nacional en una salida responsable y el desmantelamiento de la actividad extractiva.

Participación comunitaria limitada: No hay claridad sobre cómo las comunidades pueden beneficiarse de la transición energética ni mecanismos efectivos para garantizar su adaptación al nuevo modelo.

Brecha en el reconocimiento de beneficios: Las comunidades no siempre identifican los impactos positivos de la transición energética, lo que dificulta su apropiación del proceso.

Soluciones y acuerdos 

Implementación de políticas energéticas locales: Tomando como referencia el caso de Argentina, se propone aterrizar la transición energética en planes municipales y departamentales, incluyendo aspectos de regalías. Esto permitirá mayor apropiación territorial y continuidad en el tiempo.

Creación de una entidad estatal coordinadora: Inspirada en el Instituto para la Transición Justa de España, se recomienda establecer en Colombia una gerencia asociada a la Presidencia que centralice y articule los esfuerzos sectoriales de la transición energética.

Iniciativas gubernamentales de participación técnica: Ejemplo de esto es la elaboración de NBSAPS (2024) y NDCS (2025), donde se busca incluir compromisos técnicos con la participación de la ciudadanía.

Aprovechamiento de instrumentos nacionales existentes: Se deben aprovechar políticas y reformas como la Política Nacional de Reindustrialización, la reforma del Código Minero y la tributación ambiental para fortalecer el marco regulatorio y garantizar el cumplimiento de los compromisos en la transición.


  • Barrera: Falta de financiamiento y modelos de inversión accesibles

El acceso a financiamiento sigue siendo una barrera para el desarrollo de proyectos de energía renovable y alternativas económicas en los territorios.

Costos elevados: La implementación de tecnologías limpias sigue siendo costosa, y muchas comunidades no tienen los recursos para invertir en ellas.

Financiamiento limitado: Existen pocas opciones de crédito accesible para comunidades rurales e indígenas, lo que limita su participación en el desarrollo energético.

Instrumentos legislativos insuficientes: Aunque existen mecanismos como la Ley 70 o el reconocimiento de comunidades indígenas como autoridades ambientales, no hay herramientas suficientes que las protejan como tomadoras de decisión sobre proyectos energéticos.

Soluciones y acuerdos

Reforma del esquema de subsidios cruzados: Inspirado en la iniciativa climática de México, se propone redirigir los subsidios de estratos altos para financiar comunidades energéticas y proyectos de energías renovables en territorios vulnerables.

Fondos de transición energética: Siguiendo el modelo de Alemania en el cierre de minas de carbón, se recomienda la creación de fondos para impactos a perpetuidad, diversificación económica y reconversión laboral.

Alianza con sindicatos y comunidades: Se deben consolidar mesas de trabajo permanentes entre sindicatos y comunidades para diseñar e implementar estrategias de financiamiento y reinversión de regalías en la transición.


  • Barrera: Déficit en capacitación y acceso a conocimiento técnico

Para que la transición energética sea justa, es fundamental que las comunidades cuenten con formación técnica y acceso a información accesible sobre el tema.

Escasez de espacios de formación: No hay suficientes oportunidades de capacitación en nuevas tecnologías dentro de las comunidades, lo que las hace depender de terceros para operar sistemas energéticos limpios.

Falta de conocimiento sobre energías renovables: La información disponible es altamente técnica y poco accesible, lo que dificulta su apropiación a nivel territorial.

Desigualdades en el conocimiento técnico: Las comunidades no cuentan con el mismo nivel educativo que los expertos del sector, generando barreras en la participación y toma de decisiones.

Soluciones y acuerdos

Fortalecimiento de universidades regionales y el SENA: Es necesario ampliar la oferta educativa en temas de transición energética y fortalecer el acceso a programas de capacitación.

Creación de una Escuela TEJ (Transición Energética Justa): Alineada con un programa nacional de pedagogía, esta iniciativa articularía actores existentes para desarrollar metodologías de apropiación del conocimiento en los territorios.

Seminarios de re-skilling: Experiencias como los seminarios de re-skilling en tecnologías renovables para sindicatos de la industria del carbón en la Universidad del Magdalena (2022) pueden ser replicadas a nivel nacional.


  • Barrera: Narrativas dominantes y falta de reconocimiento de modelos alternativos

Las narrativas predominantes sobre la transición energética no incluyen apropiadamente las visiones comunitarias ni sus modelos propios de generación y uso de la energía.

Desvalorización de la participación comunitaria: Existen posturas influyentes que afirman que la participación de las comunidades en la generación eléctrica no aporta al sistema, validando únicamente los grandes proyectos de generación.

Implementación descontextualizada: Muchas veces, los proyectos energéticos no tienen en cuenta los contextos socioeconómicos, políticos y ambientales de los territorios.

Visión transaccional del gobierno: En algunos casos, la participación del gobierno ha sido percibida como un intercambio económico limitado a compensaciones o inversiones puntuales, sin promover un enfoque integral que contemple el desarrollo sostenible y la transformación social en los territorios..

Falta de inclusión comunitaria en la gobernanza: Actualmente, no existe una obligación para que las empresas desarrollen planes de gestión social que integren activamente a las comunidades en los proyectos energéticos. Esto limita su participación en la toma de decisiones y en el desarrollo de modelos sostenibles adaptados a sus necesidades.

Soluciones y acuerdos

Promoción de narrativas alternativas: Se debe visibilizar la participación comunitaria a través de informes alternos, narrativas culturales y el arte como herramienta de formación. Ejemplo: vallenatos con mensajes críticos sobre la minería y/o nuevas canciones que resalten la transición energética.

Uso de plataformas audiovisuales: Mostrar viviendas con paneles solares en medios y campañas contribuye a cambiar percepciones y fomenta la apropiación social de la transición energética.


  • Barrera: Desconexión entre la visión nacional y las realidades locales

El enfoque actual de transición energética no toma en cuenta las diferentes visiones ambientales y energéticas presentes en cada región de Colombia.

Desigualdades epistemológicas: La transición energética está liderada por expertos en ingeniería, economía y administración, lo que genera barreras para comunidades que no manejan estos enfoques.

Visión urbana vs. territorial: Las decisiones energéticas se toman en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, sin considerar plenamente las necesidades de las regiones donde se implementan los proyectos.

Divergencia de perspectivas ambientales: Comunidades afrodescendientes e indígenas tienen visiones energéticas propias que no siempre coinciden con los modelos promovidos por el gobierno o el sector privado.

Soluciones y acuerdos

Mesas de diálogo para co-construcción de políticas: Experiencias como la Comisión de Transición Justa en Sudáfrica y los comités multiactor en Ghana han demostrado que estos espacios pueden generar consensos entre Estado, empresas y sociedad civil.

Desarrollo de un modelo de gobernanza territorial: Se debe impulsar un modelo que fortalezca la participación comunitaria desde una lógica de liderazgo, emprendimiento y sostenibilidad con enfoque étnico y de género.


  • Barrera: Falta de coordinación interinstitucional y continuidad en la participación comunitaria

Los procesos de participación comunitaria suelen verse afectados por cambios en el gobierno y la falta de implementación real de sus propuestas.

Consulta previa limitada: Aunque las comunidades participan en espacios de consulta, muchas de sus propuestas no se reflejan en la ejecución de proyectos.

Desgaste en la participación: Cada nuevo gobierno modifica las dinámicas de consulta, lo que obliga a las comunidades a repetir sus demandas sin avances significativos.

Soluciones y acuerdos

Creación de un fondo para la TEJ: Este fondo permitiría financiar iniciativas y fortalecer la Plataforma País como mecanismo de unificación de agendas y estrategias de transición energética.

Asegurar sostenibilidad en el diálogo: No basta con hacer consultas puntuales, se requiere institucionalizar espacios permanentes de participación y monitoreo.


  • Barrera: Falta de oportunidades de diversificación económica y productiva

La conversación sobre transición energética no solo debe centrarse en la generación de energía renovable, sino también en la transformación productiva y laboral de los territorios.

Diferencias salariales entre industrias: Los empleos en energías renovables no ofrecen los mismos salarios que la industria de combustibles fósiles, lo que genera resistencia en las comunidades.

Ausencia de beneficios locales: En casos como La Jagua de Ibirico (Cesar), la mayoría de los trabajadores de proyectos extractivos eran foráneos, dejando pocos beneficios económicos en el territorio.

Soluciones y acuerdos

Reapropiación del territorio en clave de transición energética: Se debe aprovechar infraestructura existente de minería para instalar energías fotovoltaicas e hidroeléctricas en vez de ocupar tierras fértiles para estos proyectos.

Monitoreo del uso de regalías: Se deben fortalecer mecanismos de seguimiento para garantizar que los ingresos de energías renovables sean reinvertidos en la diversificación económica de los territorios.


  • Barrera: Falta de comunicación efectiva con las comunidades

La implementación de la transición energética enfrenta barreras en la comunicación con las comunidades, lo que genera desconfianza y desinformación.

Proyectos no adaptados al contexto local: Muchas soluciones energéticas no se ajustan a los contextos donde se desarrollan ni responden a las necesidades específicas de cada comunidad.

Desconocimiento sobre mecanismos de financiamiento: Aunque existen opciones de financiamiento, no se comunican de manera efectiva, lo que genera la percepción de que no hay oportunidades disponibles.

Ubicación de los proyectos: En territorios como La Guajira, las comunidades han expresado su rechazo a la instalación de parques eólicos en sus tierras sin un proceso de diálogo adecuado.

Consultas previas vinculantes: Desarrollar consultas previas vinculantes con enfoque local y horizontal, garantizando transparencia y cumplimiento de acuerdos previos.

Educación y alfabetización energética: Implementar un programa nacional de alfabetización energética y liderazgo comunitario, facilitando la comprensión de la transición energética.

Soluciones y acuerdos

Fortalecimiento del Índice de Transparencia y Acceso a la Información (ITA): Se debe exigir mayor transparencia en el uso de recursos y garantizar el acceso de comunidades a información sobre proyectos y financiamiento.

Alianzas entre sector privado, gobierno y comunidades: Se deben generar espacios de integración donde los actores puedan dialogar en condiciones de equidad.


  • Barrera: Falta de comprensión de las necesidades energéticas reales de las comunidades

La conversación sobre transición energética debe partir de un entendimiento más profundo de las necesidades energéticas de la población.

Enfoque desde la seguridad alimentaria: La energía no solo es electricidad, sino que también impacta necesidades básicas como la producción de alimentos y el acceso al agua.

Desigualdades en el acceso a la energía: Existen sectores que consumen de manera excesiva e ineficiente, mientras que otros carecen de acceso a servicios básicos de energía.

Soluciones y acuerdos

Incorporación de la seguridad alimentaria en la transición energética: Se debe entender la energía como un derecho fundamental para la producción de alimentos y la sostenibilidad local.

Alineación de expectativas entre gobierno y comunidades: Es necesario fortalecer la comunicación para que los proyectos respondan realmente a las prioridades de cada territorio.

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